Estados Unidos mantendrá aranceles a México rumbo a revisión del T-MEC
Los aranceles impuestos por el gobierno de Donald Trump a productos mexicanos se mantendrán como parte estructural de la política comercial de Estados Unidos, incluso de cara a la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
De acuerdo con información de Reuters, funcionarios estadounidenses transmitieron este mensaje a empresarios mexicanos durante reuniones recientes en la capital del país, en las que dejaron claro que estas medidas no desaparecerán en el corto plazo.
La postura impacta directamente a sectores estratégicos como el automotriz y el acerero, altamente dependientes del mercado estadounidense, y eleva la presión sobre el gobierno mexicano en un momento clave para la relación comercial en Norteamérica.
Durante estos encuentros, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, afirmó que los aranceles responden a una decisión política respaldada por el presidente. Según fuentes citadas, el mensaje fue directo: los gravámenes permanecerán como herramienta permanente de política industrial.
Actualmente, algunos de estos aranceles alcanzan hasta el 25% bajo argumentos de seguridad nacional, lo que ha afectado la competitividad de exportaciones mexicanas y contribuido a la caída de envíos al exterior y pérdida de empleos en 2025, según actores del sector.
Además, Washington ha planteado endurecer las reglas de origen dentro del T-MEC, lo que obligaría a que componentes clave —como motores o software— sean producidos en su totalidad en Norteamérica para evitar sanciones arancelarias. Este giro representa un cambio frente al modelo de libre comercio que predominó desde el TLCAN, al incorporar una visión más proteccionista en la política económica estadounidense.
A medida que se acerca la revisión del acuerdo comercial, México busca negociar condiciones más favorables en industrias clave; sin embargo, la insistencia de Estados Unidos en mantener los aranceles complica las conversaciones y reduce el margen de maniobra.
Especialistas advierten que este escenario podría consolidar un nuevo modelo en la región, donde el libre comercio conviva con medidas proteccionistas impulsadas desde Washington.



