Detienen a 8 policías de Manzanillo por presuntos vínculos con el CJNG y filtración de información
La detención de ocho elementos activos de la Policía Municipal de Manzanillo, en Colima, puso nuevamente en evidencia la infiltración del crimen organizado en corporaciones de seguridad locales. Los agentes son investigados por su presunta colaboración con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones criminales con mayor presencia en el país.
Las órdenes de aprehensión fueron ejecutadas tras ser autorizadas por un juez, como resultado de investigaciones que apuntan a delitos de uso indebido de información y asociación delictuosa. En el operativo participaron fuerzas estatales y federales, incluyendo elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina.
De acuerdo con las indagatorias, los policías habrían facilitado información estratégica al grupo criminal, lo que habría permitido anticipar operativos, evitar detenciones y fortalecer actividades ilícitas en el puerto de Manzanillo, considerado un punto clave para el tráfico de drogas y mercancías ilegales en el Pacífico mexicano.
Uno de los elementos relevantes del caso es el uso de la aplicación de mensajería cifrada Threema, mediante la cual los implicados habrían compartido datos sensibles en tiempo real, como despliegues de seguridad, instalación de retenes y reportes del sistema de videovigilancia C5. Este tipo de plataformas ha sido identificado en diversos casos como herramienta utilizada por grupos delictivos para evadir la acción de las autoridades.
Las investigaciones señalan que los hechos ocurrieron en 2023 y que los detenidos contaban con trayectorias de entre 8 y 25 años dentro de la corporación, lo que refuerza la preocupación sobre la penetración del crimen organizado en estructuras institucionales.
El caso se suma a otros antecedentes documentados en distintas entidades del país, donde autoridades han detectado redes de colaboración entre policías y organizaciones criminales. Informes de seguridad federal han advertido que el CJNG mantiene una estrategia de cooptación de funcionarios locales para consolidar su control territorial, especialmente en zonas estratégicas como puertos y corredores logísticos.
Manzanillo, por su relevancia comercial, ha sido señalado en reportes oficiales como un punto de interés para el trasiego de precursores químicos y drogas sintéticas. Esta condición lo convierte en un objetivo prioritario tanto para el crimen organizado como para las autoridades federales.
Tras las detenciones, las autoridades anunciaron el fortalecimiento de los esquemas de vigilancia y depuración policial en el municipio, con el objetivo de recuperar la confianza ciudadana y contener la infiltración criminal en las corporaciones de seguridad.



