Tormentas y granizadas azotan la Mixteca y la región de Tehuacán
Las intensas lluvias y granizadas registradas entre el martes y miércoles provocaron severas afectaciones en diversos municipios de Puebla, impactando con fuerza tanto en la región de la Mixteca como en la zona de Tehuacán. El fenómeno meteorológico dejó a su paso viviendas inundadas, pérdida de cultivos, caída de árboles y vehículos arrastrados por la corriente, lo que obligó al despliegue de cuerpos de emergencia para evaluar los daños.
En la Mixteca poblana, los municipios de Epatlán, San Martín Totoltepec y San Felipe Xochiltepec sufrieron los mayores estragos debido a “barrancadas” que arrastraron automóviles y camionetas. En la cabecera municipal de Epatlán, la fuerza del agua derribó una barda en un jardín de niños y provocó la caída de árboles, mientras que decenas de familias pasaron la madrugada retirando lodo y agua de sus hogares tras el desbordamiento de cauces naturales.
Por otro lado, en la región de Tehuacán, el municipio de San Gabriel Chilac reportó la pérdida de al menos cinco hectáreas de cultivos y daños estructurales en un empaque industrial de maquila. La tormenta, acompañada de granizo de gran tamaño, también provocó el desprendimiento de techos de lámina en viviendas particulares, dejando en evidencia la intensidad de las rachas de viento que acompañaron a la precipitación.
En la junta auxiliar de Azumbilla, perteneciente a Nicolás Bravo, las inundaciones alcanzaron niveles críticos, provocando que el agua ingresara a múltiples domicilios y dañara muebles, camas y pertenencias personales. Aunque la lluvia también afectó a demarcaciones como Ajalpan, Coxcatlán y la propia ciudad de Tehuacán, en estos puntos los reportes se limitaron a encharcamientos y complicaciones viales que duraron poco más de una hora.
Personal de Protección Civil Estatal y municipal mantienen recorridos en ambas regiones para descartar la pérdida de vidas humanas y cuantificar los daños materiales definitivos. Hasta el momento, las autoridades han pedido a la población extremar precauciones ante el pronóstico de nuevas precipitaciones, mientras las aseguradoras y brigadas de apoyo trabajan en la limpieza de calles y la evaluación de los siniestros en el sector agrícola.



