Elección presidencial en Colombia se define por menos de un punto; Petro denuncia irregularidades
La elección presidencial de Colombia se mantiene en suspenso luego de que el conteo preliminar de la segunda vuelta otorgara una ventaja de menos de un punto porcentual al candidato de derecha Abelardo de la Espriella sobre el aspirante de izquierda Iván Cepeda.
Con el 99.65% de las mesas contabilizadas por la Registraduría Nacional, De la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, acumula 12 millones 931,544 votos, equivalentes al 49.65% de la votación, mientras que Cepeda, candidato del Pacto Histórico y cercano al presidente Gustavo Petro, suma 12 millones 684.994 sufragios, equivalentes al 48.70%.
La diferencia preliminar es de 245 mil 738 votos, es decir, apenas 0.95 puntos porcentuales, un margen considerablemente menor al registrado en la primera vuelta celebrada el pasado 31 de mayo. Además, la autoridad electoral reportó 426 mil 13 votos en blanco, equivalentes al 1.63%; 220 mil 507 votos nulos, que representan el 0.83%; y 29 mil 455 tarjetas no marcadas, correspondientes al 0.11%.
Ante la estrecha diferencia, el presidente Gustavo Petro afirmó que aún no puede declararse un ganador y denunció presuntas irregularidades en el proceso electoral. A través de redes sociales, el mandatario señaló que existen formularios electorales sin firma de jurados y aseguró que algunas mesas de votación deben ser impugnadas. También sostuvo que el resultado definitivo deberá surgir del escrutinio oficial y no del preconteo preliminar.
Petro denunció además posibles vulneraciones al sistema informático de la Registraduría Nacional y solicitó una auditoría de los servidores utilizados durante la jornada electoral, así como un nuevo conteo y revisión de las mesas observadas.
Por su parte, Iván Cepeda reconoció que el conteo preliminar no tiene carácter vinculante y adelantó que esperará el escrutinio oficial para fijar una posición definitiva respecto al resultado de la elección. Asimismo, anunció que impugnará los resultados correspondientes a 33 mil mesas de votación al considerar que existen irregularidades que deben ser revisadas por las autoridades electorales.
La definición oficial de la presidencia colombiana dependerá ahora del proceso de escrutinio, que se desarrollará en los próximos días y determinará el resultado definitivo de una de las elecciones más cerradas de los últimos años en el país sudamericano.




