Trump plantea dejar expirar el T-MEC en plena revisión del acuerdo comercial con México y Canadá
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a poner en duda el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) al señalar que preferiría que el acuerdo comercial no continuara vigente, justo cuando los tres países atraviesan el proceso formal de revisión establecido en el propio mecanismo.
Al concluir la cumbre del G7, el mandatario estadounidense afirmó que, aunque está dispuesto a negociar la continuidad del tratado, considera que su país estaría en una mejor posición sin dicho acuerdo comercial. Las declaraciones ocurren en un momento clave para el T-MEC, que entró en vigor el 1 de julio de 2020 y que contempla una revisión obligatoria seis años después de su implementación. Este procedimiento busca evaluar el funcionamiento del tratado y determinar si los tres socios comerciales desean extender su vigencia.
El acuerdo establece que, si México, Estados Unidos y Canadá manifiestan su intención de mantenerlo antes del 1 de julio de 2026, el tratado se renovará automáticamente por un periodo adicional de 16 años. En caso contrario, comenzará una etapa de revisiones anuales que podría prolongarse hasta una década antes de una eventual terminación.
Trump recordó que una de las principales diferencias entre el T-MEC y el extinto Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) es precisamente la inclusión de esta cláusula de revisión periódica, mecanismo que fue incorporado durante la renegociación impulsada por su administración entre 2017 y 2018.
La postura del mandatario contrasta con la de México y Canadá, cuyos gobiernos han manifestado públicamente su interés en mantener vigente el acuerdo comercial y extender su duración por otros 16 años.
El T-MEC regula el intercambio comercial de una de las regiones económicas más importantes del mundo. De acuerdo con datos de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), el comercio total de bienes y servicios entre los tres países superó los 1.8 billones de dólares en 2024, consolidando a Norteamérica como una de las zonas de mayor integración económica a nivel global.
La incertidumbre sobre el futuro del tratado adquiere relevancia adicional debido a que México se mantiene como el principal socio comercial de Estados Unidos, posición que ha conservado durante los últimos años gracias al crecimiento de las exportaciones manufactureras y al fenómeno de relocalización de empresas conocido como nearshoring.



