Astrónomos detectan posible remanente de supernova oculto cerca del centro de la Vía Láctea
Un equipo internacional de astrónomos identificó un posible remanente de supernova oculto cerca del centro de la Vía Láctea, gracias a observaciones realizadas con el Observatorio de Rayos X Chandra y el telescopio espacial XMM-Newton.
El hallazgo, publicado en la revista científica The Astrophysical Journal, apunta a los restos de una estrella masiva que habría explotado hace aproximadamente mil 700 años en una de las regiones más complejas de la galaxia. Los investigadores localizaron una peculiar emisión de rayos X dentro de una nube de gas en expansión situada a unos 26 mil años luz de la Tierra, en una zona conocida como Sagitario C.
Para analizar el entorno, los científicos combinaron datos de rayos X con observaciones de radio obtenidas por el radiotelescopio MeerKAT, así como imágenes ópticas de los telescopios Pan-STARRS.
Los especialistas estiman que, de confirmarse su origen como remanente de supernova, la estructura se estaría expandiendo a cerca de dos millones de millas por hora y tendría una antigüedad mínima de 1,700 años. La zona donde fue detectado el objeto corresponde a una región H II, una enorme nube de gas ionizado por la intensa radiación emitida por estrellas jóvenes y masivas.
El estudio también incorporó observaciones del Telescopio Espacial James Webb, cuyas imágenes infrarrojas permitieron observar con mayor detalle el entorno. En ellas, el gas ionizado aparece en tonos azul claro, mientras que la posible huella de la supernova se distingue como una estructura oscura asociada a las emisiones de rayos X.
Los investigadores analizaron además la composición química del objeto en busca de elementos pesados expulsados durante una explosión estelar. Aunque no detectaron concentraciones elevadas, consideran que los materiales podrían haberse mezclado con el gas circundante debido al paso del tiempo.
El equipo, encabezado por Zhenlin Zhu, Mark Morris, Gabriele Ponti y Ping Zhou, considera que la evidencia acumulada convierte a este objeto en uno de los candidatos más sólidos para ser un remanente de supernova oculto en el corazón de la galaxia.
Si futuras observaciones confirman la hipótesis, el descubrimiento permitirá estudiar con mayor detalle cómo interactúan las explosiones estelares con el entorno extremo dominado por el agujero negro supermasivo ubicado en el centro de la Vía Láctea.




