La FIFA prohíbe el español en conferencias del Mundial… ¡pese a que México es el anfitrión!
Un auténtico caos lingüístico se está viviendo en los primeros días de la Copa del Mundo 2026, ya que la FIFA encendió la indignación de los medios de comunicación y de varios futbolistas internacionales al prohibir que se realicen preguntas o se responda en español durante las conferencias de prensa de selecciones no hispanohablantes, obligando a los presentes a comunicarse estrictamente en inglés.
La explicación del máximo organismo del fútbol ha desatado aún más críticas, debido a que responde a que la FIFA no contrató traductores suficientes para el certamen. Como resultado, las interacciones se limitan de forma obligatoria al inglés y al idioma nativo de la selección en turno, como el portugués para Brasil o el neerlandés para Países Bajos, ignorando por completo que el español es la lengua materna de México, uno de los tres países anfitriones del torneo.
El protocolo ya provocó momentos de tensión y ridiculez frente a los micrófonos, pues durante la previa del partido entre Brasil y Marruecos, el periodista Sergio Guirantes intentó interrogar a Vinícius Jr. en inglés; el astro brasileño lo interrumpió entre risas pidiéndole que hablaran en español, pero los moderadores de la FIFA intervinieron para frenarlo, obligando a “Vini” a colocarse un pinganillo de traducción.
Una situación similar vivió el marroquí Achraf Hakimi —nacido en Leganés, España— cuando el reportero mexicano Rodrigo Ornelas, de Azteca Deportes, le preguntó en español sobre la afición local; los encargados de la FIFA detuvieron la grabación. Ante la prohibición, Hakimi tuvo que defender al reportero: “Está bien, yo entiendo. Puedo responder en inglés si quieres”, logrando saltarse el bloqueo al escuchar en español y contestar en inglés. Al neerlandés Frenkie de Jong también le cortaron un enlace con la prensa mexicana y, pese a que externó que “no le importaba” hablar en español, la FIFA no cedió.
Aunque la FIFA aclaró que el castellano sí estará permitido en las salas de prensa de naciones hispanohablantes, la falta de flexibilidad con jugadores bilingües de otros países mantiene el torneo bajo una lluvia de críticas por parte de la prensa internacional.



