Alerta en la Sierra Negra: Lluvias tiran puentes, desbordan ríos y bloquean caminos
Las intensas lluvias que azotan a la región de la Sierra Negra en Puebla desataron el caos en las vías de comunicación, dejando a varias comunidades incomunicadas y a decenas de personas en una situación de alta vulnerabilidad.
El momento más crítico se vivió la noche del domingo, cuando la última corrida de la línea Autobuses Sierra Negra —que cubría la ruta Tehuacán-Tlacotepec de Porfirio Díaz— quedó completamente atrapada en el tramo de Palapa debido a un alud de lodo y la caída de árboles. Los pasajeros tuvieron que abandonar el camión y regresar a pie a sus comunidades ante la imposibilidad de avanzar o retroceder.
Aunque la mañana de este lunes el Ayuntamiento de Tlacotepec y los propios habitantes lograron liberar el paso en Palapa, la tregua duró poco; la madrugada y el transcurso del día trajeron consigo nuevos desgajamientos por el reblandecimiento de la tierra en los municipios de Zoquitlán y San Miguel Eloxochitlán.
En la comunidad de Tequepexpa, Zoquitlán, los pobladores lanzaron un grito de auxilio tras registrarse el deslave más grande de la temporada, el cual cayó a unos metros de la iglesia de San José Obrero y amenaza con colapsar viviendas, por lo que urgen el envío de maquinaria pesada.
La infraestructura de la región está cediendo ante la fuerza del agua. En Ixtla, una comunidad en los límites entre Ajalpan y Zoquitlán, la corriente se llevó por completo un puente, mientras que los alcaldes de la zona reportaron afectaciones severas en los caminos troncales de Cuautlajapa, Tepexilotla y Coyolapa. A esto se suma el drama en la comunidad de Cañada Rica, Eloxochitlán, donde el río local se desbordó, inundando caminos vecinales y campos de cultivo, manteniendo bajo el miedo a las familias de que el agua arrase con sus hogares.
Mientras las autoridades de los tres municipios despliegan cuadrillas para intentar limpiar los tramos carreteros afectados, Protección Civil ha pedido a los presidentes auxiliares y a los ciudadanos mantener una vigilancia permanente; las lluvias no cesan y el peligro de nuevos deslaves sigue latente, por lo que se ha exhortado a la población a reportar cualquier grieta o indicio de derrumbe en los cerros para evacuar a tiempo y evitar una tragedia.



