Confirman el cierre definitivo de Stanley Black & Decker en Puebla
La Secretaría de Desarrollo Económico y Trabajo confirmó el cierre definitivo de la planta de Stanley Black & Decker en Puebla, donde la salida de la multinacional dejó como saldo el despido inmediato de 498 obreros y el inicio de un proceso gradual para la desincorporación de poco más de 100 empleados administrativos en los próximos días.
El titular de la dependencia, Víctor Gabriel Chedraui, reconoció que la noticia lo tomó por sorpresa y aclaró que la clausura responde estrictamente a una estrategia de reestructura internacional de la compañía, ajena al gobierno del estado, la cual ya provocó también el cierre de su planta en Connecticut.
El funcionario estatal detalló que el corporativo manejó el movimiento con sigilo para evitar conflictos financieros con proveedores o bancos. Pese a la gravedad del anuncio, Chedraui destacó que Stanley Black & Decker cumplió al cien por ciento con sus obligaciones legales y liquidó a la plantilla conforme a la ley y bajo acuerdo sindical.
A los trabajadores —entre ellos mecánicos, soldadores, prensistas y almacenistas— se les cubrieron prestaciones como sueldo ordinario, aguinaldo, vacaciones, prima de antigüedad, fondo de ahorro, vales de despensa y los 20 días por año correspondientes. Inspecciones estatales confirmaron que las mesas de atención patronal operaron en orden.
Al tratarse de personal altamente capacitado en la industria metalmecánica, la secretaría ya coordina mesas de trabajo con los líderes de Canacintra, Coparmex, el Clúster Metalmecánico y la CROM para integrar un banco de perfiles y diseñar una estrategia de recolocación en empresas de Puebla y Tlaxcala. Tan solo en territorio poblano existen más de 100 firmas del sector metalmecánico que podrían absorber estos perfiles.



