Stanley Black & Decker cierra planta en Puebla tras 59 años; cientos de trabajadores quedan en incertidumbre
La histórica planta de Stanley Black & Decker, ubicada junto a la autopista México-Puebla, anunció el cierre definitivo de sus operaciones en la entidad, poniendo fin a casi seis décadas de actividad industrial y generando incertidumbre entre cientos de trabajadores que dependen de la compañía.
La decisión fue comunicada durante la mañana de este 4 de junio a la plantilla laboral, que reaccionó con un paro de actividades y protestas al interior de las instalaciones ante la falta de información detallada sobre el proceso de liquidación y las condiciones en las que concluirá la relación laboral.
De acuerdo con reportes de los propios empleados, entre 400 y 600 personas podrían verse afectadas por el cierre de la fábrica, considerada durante años una de las instalaciones manufactureras más representativas de la zona metropolitana de Puebla.
La noticia tomó por sorpresa a los trabajadores, quienes exigieron claridad sobre el pago de indemnizaciones y el cumplimiento de sus derechos laborales. Ante la incertidumbre, decidieron mantener acciones de protesta y vigilancia en los accesos de la planta mientras esperan una postura oficial de la empresa.
El cierre en Puebla ocurre en medio de ajustes operativos dentro de la industria manufacturera global. Durante los últimos años, diversas compañías han reconfigurado sus cadenas de suministro y producción para reducir costos, concentrar operaciones o trasladar procesos a regiones consideradas más estratégicas.
Hasta el momento, la empresa no ha informado públicamente las razones específicas que motivaron el cierre de la planta poblana ni ha detallado el calendario para la conclusión de operaciones. Tampoco se ha dado a conocer si parte de la producción será trasladada a otras instalaciones en México o en el extranjero.
La expectativa ahora se centra en la posible intervención de las autoridades laborales estatales y federales para supervisar el proceso de terminación laboral y garantizar que las liquidaciones se realicen conforme a la ley.
La salida de Stanley Black & Decker representa la pérdida de una de las plantas industriales con mayor arraigo en Puebla. Durante décadas, la compañía formó parte del corredor manufacturero asentado a lo largo de la autopista México-Puebla, una de las zonas con mayor concentración de actividad industrial en el estado.
El cierre también ocurre en un momento en que el sector manufacturero enfrenta procesos de reorganización y relocalización. En meses recientes, distintas empresas han anunciado movimientos de producción dentro del país para optimizar costos y fortalecer operaciones en instalaciones específicas.



