Especialistas y docentes cuestionan resolución de la SCJN que elimina reprobación y asistencia mínima en escuelas
La resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que mantiene vigente el acuerdo de la Secretaría de Educación Pública para eliminar la asistencia mínima obligatoria y flexibilizar la aprobación escolar ha generado críticas entre especialistas y docentes, quienes advierten riesgos para el aprendizaje y el desempeño académico.
El académico Rodolfo Cruz Vadillo, integrante de la Facultad de Educación de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, consideró que la medida privilegia una visión administrativa de inclusión sin garantizar que los estudiantes desarrollen aprendizajes mínimos.
El acuerdo federal, vigente desde septiembre de 2023 y avalado recientemente por la SCJN, eliminó el requisito de contar con al menos 80 por ciento de asistencia para acreditar el ciclo escolar en educación básica.
Además, establece que estudiantes de primaria podrán avanzar de grado con promedio mínimo de seis, mientras que en secundaria será posible promoverse incluso con materias pendientes.
La resolución también rechazó el amparo promovido por el Colegio El Roble, que buscaba mantener criterios propios de evaluación académica.
Especialistas en educación señalaron que la decisión podría ampliar las brechas de aprendizaje, especialmente entre alumnos con ausencias frecuentes y aquellos que mantienen continuidad en clases.
Cruz Vadillo advirtió que la ausencia de requisitos mínimos de asistencia podría trasladar una mayor carga educativa al profesorado, al enfrentar grupos con niveles de conocimiento más desiguales.
También alertó sobre posibles efectos a largo plazo en niveles medio superior y superior, donde los estudiantes requieren bases académicas previas para cursar áreas especializadas.
Por separado, docentes de educación básica manifestaron preocupación por el impacto de la medida en la cultura del esfuerzo y la autoridad pedagógica en las aulas.
Natali Palacios Granados consideró que avanzar de grado sin exigencias académicas podría reducir el compromiso escolar tanto de estudiantes como de padres de familia.
En tanto, Erika Alatriste señaló que el nuevo esquema podría provocar desinterés en el seguimiento académico al existir la percepción de que los alumnos aprobarán independientemente de su desempeño.
Otra de las preocupaciones expresadas por docentes es la dificultad de nivelar grupos con estudiantes que avanzan sin contar con conocimientos básicos, situación que podría reflejarse posteriormente en el desempeño laboral y profesional de futuras generaciones.




