Emboscan con machetes a alcalde de Hueyapan; exigen diálogo por conflicto limítrofe
El conflicto territorial entre los municipios de Hueyapan y Atempan escaló a la violencia física este martes, cuando el alcalde priista Alfonso Lino Pozos y su equipo de trabajo fueron emboscados y agredidos con machetes por pobladores de la comunidad de Maloapan.
Los hechos ocurrieron durante una gira de entrega de obra pública, momento en el que un grupo de entre 10 y 20 personas interceptó las camionetas oficiales para iniciar con agresiones verbales e incendios de llantas. La tensión aumentó rápidamente cuando los agresores utilizaron armas blancas para lesionar a un trabajador municipal, mientras que el edil recibió golpes contusos en la zona del pecho.
Esta confrontación tiene su raíz en un fallo emitido en 2020 por el Instituto Registral y Catastral de Puebla, el cual determinó que la comunidad de Maloapan pertenece legalmente a Hueyapan. No obstante, la sindicatura de Atempan impugnó dicha resolución ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en 2025. Debido a que el máximo tribunal del país aún no emite una sentencia definitiva, la zona permanece en una situación de incertidumbre administrativa que ha detonado constantes roces entre ambos grupos de pobladores.
Tras el ataque, Alfonso Lino Pozos realizó una transmisión en vivo en redes sociales para visibilizar la gravedad de la situación y solicitar la intervención inmediata de la Secretaría de Gobernación de Puebla. El alcalde enfatizó que es urgente la participación del Congreso local y de las autoridades federales para frenar la hostilidad en la región. La administración de Hueyapan advirtió que, de no establecerse mesas de diálogo a la brevedad, el conflicto limítrofe podría derivar en consecuencias fatales.
La petición formal busca que las autoridades estatales actúen como mediadoras antes de que la disputa territorial cobre vidas humanas, ya que el vacío legal de la SCJN ha sido utilizado como justificación para actos violentos. Por ahora, el equipo del ayuntamiento se mantiene en alerta, mientras esperan una respuesta oficial que garantice la seguridad de los funcionarios y habitantes de la zona en disputa.



