Derrames e incidentes de Pemex en 2026: contaminación en Veracruz, fuga en Texas y fallas en Dos Bocas
Petróleos Mexicanos ha acumulado diversos incidentes operativos y ambientales en lo que va de 2026, con derrames, incendios y fallas en instalaciones tanto en México como en el extranjero, lo que ha reavivado cuestionamientos sobre la seguridad y el impacto ambiental de sus operaciones.
El caso más reciente ocurrió en el arroyo Salsipuedes, afluente del río Cazones, en el municipio de Poza Rica, donde un derrame de hidrocarburos provocó la suspensión indefinida del suministro de agua potable. Vecinos reportaron olores intensos y presencia de residuos aceitosos, además de molestias físicas como dolor de cabeza, náuseas y malestar estomacal.
Ante la contaminación, la Comisión del Agua del Estado de Veracruz determinó detener el bombeo y pidió a la población racionar el uso del recurso mientras se evalúan los daños.
A este evento se suma un incidente ocurrido el 12 de abril en la refinería Deer Park, en Texas, donde se registró un derrame de diésel en el canal de navegación de Houston tras la colisión de dos embarcaciones durante maniobras de carga. La empresa activó protocolos de contención y aseguró que no hubo afectaciones mayores ni interrupciones en la navegación.
En territorio nacional, la refinería Olmeca, ubicada en Dos Bocas, Tabasco, ha enfrentado una cadena de incidentes recientes. El 9 de abril se reportó un incendio en una bodega de coque que fue controlado sin dejar heridos, aunque se iniciaron investigaciones para determinar sus causas.
Este evento se suma a otro ocurrido el 17 de marzo, cuando un incendio derivado del desbordamiento de aguas con residuos de hidrocarburos dejó cinco personas fallecidas. En conjunto, la refinería ha sido señalada por acumular múltiples fallas técnicas, paros operativos y accidentes desde su entrada en operación, con al menos ocho muertes registradas en ese periodo.
Los problemas no se limitan a instalaciones industriales. En marzo, reportes documentaron derrames de crudo en el Golfo de México vinculados a infraestructura petrolera, con afectaciones a ecosistemas marinos, presencia de hidrocarburos en costas y daños a fauna.
Estos antecedentes se suman a fugas en ductos cercanos a Dos Bocas que, en años recientes, han impactado manglares y vida marina, reforzando la preocupación por los efectos ambientales de la actividad petrolera en el sureste del país.



