Irán refuerza control del estrecho de Ormuz y apertura paso condicionado de petroleros a países asiáticos
Irán ha reforzado su control sobre el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo, al permitir el paso selectivo de petroleros con destino a países con los que mantiene relaciones estratégicas, como India y Pakistán.
En las últimas horas, al menos tres buques, dos dirigidos a India y uno a Pakistán, lograron transitar por esta vía marítima clave, lo que evidencia la capacidad de Teherán para regular el flujo energético en la región. Además, otras naciones como China, Malasia, Irak, Japón, Turquía y Grecia han conseguido, en principio, condiciones de tránsito mediante canales diplomáticos directos, aunque también se ha reportado que Irán ha cobrado hasta dos millones de dólares a petroleros para su paso, con guardia asegurada.
El estrecho de Ormuz es considerado un punto crítico para el comercio mundial de hidrocarburos, ya que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y concentra una parte significativa del tránsito global de petróleo.
En este contexto, India destaca como un socio relevante para Irán, debido a su historial como comprador de energía iraní y su postura frente a sanciones internacionales. Asimismo, China continúa siendo un destino clave para las exportaciones de crudo iraní.
Aunque la relación entre Irán y Pakistán ha presentado tensiones en el pasado, actualmente ambos países mantienen una postura de contención, evitando escalar conflictos en una región ya marcada por la inestabilidad.
Paralelamente, se han registrado ataques contra infraestructura energética en países aliados de Estados Unidos en Medio Oriente, lo que añade presión al mercado petrolero internacional. Esta dinámica ocurre en un escenario donde el control del suministro energético puede influir directamente en los precios globales del petróleo.



