Detienen en Sinaloa a Samuel Ramírez Jr., buscado por el FBI por doble homicidio en Washington
Autoridades mexicanas detuvieron en Culiacán, Sinaloa, a Samuel Ramírez Jr., uno de los objetivos prioritarios del Buró Federal de Investigaciones (FBI), quien era buscado por el asesinato de dos mujeres en el estado de Washington, en Estados Unidos.
La detención fue confirmada el 12 de marzo por el director del FBI, Kash Patel. Por su parte, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, informó que la captura se logró gracias a mecanismos de cooperación internacional entre autoridades de ambos países.
Samuel Ramírez Jr., nacido en California el 17 de abril de 1992, era buscado desde 2023 por el asesinato de dos mujeres ocurrido en el estado de Washington.
El FBI advertía que el sospechoso debía considerarse armado y peligroso, y ofrecía una recompensa que llegó a un millón de dólares por información que condujera a su localización.
Sobre Ramírez Jr. pesaban dos órdenes de arresto:
Una emitida en mayo de 2023 por la Corte Superior del Condado de King
Otra de carácter federal emitida en noviembre de 2025
El caso se originó la madrugada del 21 de mayo de 2023, cuando policías atendieron el reporte de un tiroteo en el restaurante Stars Bar & Grill, ubicado sobre la Carretera del Pacífico en el estado de Washington.
En el lugar fueron halladas tres personas con heridas de bala. Dos de ellas, Katie Duhnke, de 37 años, y Jessyca Hohn, de 36, trabajadoras del establecimiento, murieron en la escena. Un cliente de 25 años sobrevivió al ataque.
De acuerdo con las investigaciones del FBI, Ramírez Jr. huyó inicialmente hacia Lake Havasu City, en Arizona, desde donde posteriormente viajó a Tijuana, Baja California, con el objetivo de evadir a las autoridades.
Las pesquisas también señalaban posibles vínculos del sospechoso con ciudades de Arizona, California y Nevada, así como con entidades mexicanas como Jalisco y Sinaloa.
Con el paso del tiempo, el caso convirtió a Samuel Ramírez Jr. en uno de los objetivos prioritarios del FBI, lo que llevó a la agencia a incrementar la recompensa por información sobre su paradero en los días previos a su captura en territorio mexicano.



