Gasolinas y diésel suben en Puebla por guerra en Medio Oriente; piden aplicar estímulo al IEPS
El estado de Puebla inició la semana con incrementos en los precios de la gasolina y el diésel, con alzas que van de 0.58 hasta 2.77 pesos por litro, situación atribuida al conflicto bélico en Medio Oriente que ha afectado la industria petrolera internacional.
De acuerdo con la Asociación de Gasolineros Unidos de los Estados de Puebla y Tlaxcala (GUEPT) y la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo), la escalada del conflicto entre Israel e Irán ha impactado las operaciones de refinación y el mercado energético, lo que ha presionado los costos del combustible.
Según datos del sector gasolinero, el diésel es el combustible que más se ha encarecido en los últimos días. El precio promedio pasó de 23.13 a 25.90 pesos por litro, lo que representa un incremento de 2.77 pesos en una semana. Sin embargo, algunas estaciones ya superan ese nivel.
Un ejemplo es una estación de Shell ubicada en la Diagonal Defensores de la República y la carretera federal Puebla–Tehuacán, donde el diésel se comercializa hasta en 28.50 pesos por litro. Este combustible es utilizado principalmente por transporte de carga, autobuses y maquinaria pesada, por lo que su incremento puede impactar en los costos logísticos.
En el caso de la gasolina Magna, el precio promedio en Puebla pasó de 21.10 a 21.68 pesos por litro, lo que representa un aumento de 0.58 pesos. Por su parte, la gasolina Premium subió de 22.05 a 22.77 pesos, es decir, 0.72 pesos por litro.
Empresarios del sector señalaron que el precio final del combustible no depende únicamente del valor del petróleo, ya que también influyen costos de refinación, almacenamiento, transporte y distribución.
Ante este escenario, representantes de la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo consideraron necesario que el gobierno federal aplique el estímulo fiscal al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en gasolinas y diésel. Este mecanismo se ha utilizado anteriormente para contener aumentos abruptos en los combustibles, reduciendo temporalmente la carga fiscal que se aplica a cada litro.
Sobre el tema, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que sostendrá una reunión con funcionarios de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para analizar la situación y determinar si es necesario ajustar el IEPS. La mandataria explicó que el gobierno cuenta con este instrumento fiscal para evitar que el aumento internacional del petróleo se traduzca en incrementos directos en el precio de las gasolinas en el país.
Especialistas advierten que, si el incremento en los combustibles no se contiene en el corto plazo, podría trasladarse a otros sectores de la economía. El diésel es un insumo clave para el transporte de mercancías, por lo que un encarecimiento sostenido podría reflejarse en aumentos en alimentos, productos manufacturados y servicios logísticos, especialmente en sectores como el agroalimentario, el comercio y la industria manufacturera.



