Alineación de seis planetas será visible en México el 28 de febrero de 2026
Febrero de 2026 traerá uno de los fenómenos astronómicos más llamativos del año: una alineación aparente de seis planetas que podrá observarse desde distintos puntos del mundo, incluido México.
Aunque se le denomina “alineación planetaria”, en términos astronómicos se trata de un efecto visual. Los planetas no estarán formados en línea recta en el espacio, sino que parecerán agruparse a lo largo de la eclíptica, la franja del cielo por la que transitan el Sol y la mayoría de los planetas del Sistema Solar.
El momento de mayor visibilidad será el 28 de febrero de 2026, entre las 19:00 y 19:30 horas (tiempo del centro de México), aproximadamente una hora después de la puesta del Sol. En ese intervalo el cielo ofrecerá suficiente oscuridad para distinguirlos, antes de que desciendan bajo el horizonte.
En el país podrá apreciarse desde la Ciudad de México y gran parte del centro, especialmente en zonas con baja contaminación lumínica de Hidalgo, Puebla, Tlaxcala, Querétaro, Morelos y áreas altas del Estado de México.
Durante el evento serán visibles Mercurio, Venus, Saturno, Júpiter, Urano y Neptuno distribuidos en una misma región del firmamento.
- Venus será el más brillante y fácil de identificar.
- Mercurio aparecerá muy cerca del horizonte.
- Júpiter y Saturno también podrán apreciarse a simple vista si el cielo está despejado.
- Urano y Neptuno requerirán binoculares o telescopio pequeño debido a su menor brillo.
Aplicaciones móviles como Star Walk 2 pueden ayudar a localizar los planetas en tiempo real.
Especialistas sugieren buscar un punto elevado o despejado hacia el oeste, lejos de edificios y montañas. Es clave observar poco después del ocaso, ya que si se espera demasiado, los planetas interiores desaparecerán bajo el horizonte.
Una forma de diferenciarlos de las estrellas es su brillo constante, ya que los planetas titilan mucho menos.
Desde el punto de vista científico, agencias como la NASA han reiterado que este tipo de alineaciones no generan efectos gravitacionales significativos en la Tierra. Se trata de un fenómeno visual y educativo, cuya próxima configuración similar no se repetirá hasta 2040.



