Once mexicanos mueren en ataque del Comando Sur de Estados Unidos en altamar; sin postura oficial de México
A cuatro días del operativo atribuido al Comando Sur de Estados Unidos en altamar, autoridades mexicanas no han emitido un posicionamiento oficial sobre la muerte de once hombres originarios de Nayarit, mientras familiares y comunidades costeras realizaron misas y homenajes en su memoria.
El 16 de febrero, el Comando Sur informó que la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear ejecutó tres ataques contra embarcaciones en el Pacífico oriental y el Caribe. Según el comunicado militar, las naves estaban vinculadas con organizaciones designadas como terroristas. El saldo reportado fue de cuatro personas fallecidas en una primera embarcación, cuatro en una segunda y tres más en una tercera, sin bajas estadounidenses.
La autoridad estadounidense no dio a conocer nombres, nacionalidades ni coordenadas exactas de los operativos, ni detalló si existieron advertencias previas o maniobras de interdicción antes del uso de fuerza letal.
En la franja costera entre Bahía de Banderas, en Nayarit, y Cabo Corrientes, en Jalisco, familiares realizaron ceremonias religiosas el 19 de febrero ante la imposibilidad de recuperar los cuerpos. Las actividades iniciaron en la Parroquia de La Santa Cruz y concluyeron con un homenaje en el mar, donde embarcaciones locales acompañaron a los deudos.
En publicaciones locales y redes sociales, los fallecidos han sido identificados como marineros de La Cruz de Huanacaxtle. No obstante, hasta el momento no existe confirmación pública oficial por parte de autoridades mexicanas sobre la identidad y nacionalidad de las víctimas.
La Secretaría de Relaciones Exteriores, encabezada por Juan Ramón de la Fuente, no ha informado si recibió notificación formal del gobierno estadounidense ni si brindará acompañamiento consular. Tampoco los gobiernos estatales de Nayarit y Jalisco han emitido postura pública.
De acuerdo con estimaciones, el operativo se habría realizado a cientos de millas náuticas al oeste del Pacífico mexicano, fuera de la Zona Económica Exclusiva de México. Esa región es considerada un corredor clave del tráfico marítimo hacia Norteamérica, donde organizaciones criminales suelen utilizar embarcaciones rápidas para el traslado de drogas. Sin embargo, en la mayoría de los casos las operaciones concluyen con aseguramientos y detenciones.
El comunicado del Comando Sur sostuvo que las embarcaciones estaban ligadas a organizaciones clasificadas como terroristas, lo que bajo la legislación estadounidense permite el uso de fuerza letal en operaciones de seguridad nacional.
Mientras tanto, familiares de los once hombres exigen información clara sobre lo ocurrido en altamar y demandan que se esclarezcan las circunstancias del operativo, en un contexto de cooperación bilateral en materia de seguridad entre México y Estados Unidos que, en este caso, no ha sido detallada por las autoridades mexicanas.



