Karime Macías Tubilla, exesposa de Javier Duarte, obtiene asilo en el Reino Unido y frena su extradición a México
Karime Macías Tubilla ganó la batalla legal contra el Estado mexicano y no será extraditada, luego de que el Reino Unido le concediera asilo político desde el año pasado, según trascendió en medios británicos.
Mientras Javier Duarte de Ochoa, exgobernador de Veracruz, permanece preso en el Reclusorio Norte y enfrenta una nueva acusación por peculado, su exesposa, señalada por fraude y desvío de recursos públicos a empresas fantasma, logró frenar la sentencia de extradición que pesaba sobre ella desde febrero de 2022.
Tras conocerse las acusaciones en su contra, Duarte escapó a Guatemala, donde fue detenido en abril de 2017. Ese mismo año, Macías se trasladó a Londres con sus hijos; en 2018 se giró una orden de aprehensión en su contra y un año después fue detenida en la capital británica con fines de extradición.
El proceso lo enfrentó en libertad tras pagar una fianza superior a 150 mil libras esterlinas. En febrero de 2022, un juez del Reino Unido autorizó su entrega a las autoridades mexicanas; sin embargo, la resolución quedó pendiente debido a la solicitud de asilo político, la cual debía resolverse de manera prioritaria.
La extitular del DIF en Veracruz se divorció en 2019 de Duarte y obtuvo una pensión cercana a los 200 mil pesos mensuales para la manutención de sus tres hijos, quienes radican y estudian en Londres.
Luego de que el juez de Distrito y presidente de la Corte de Magistrados de Londres, Paul Goldspring, autorizara la extradición, la cancillería mexicana destacó la colaboración entre autoridades de ambos países.
No obstante, fallas en la integración de la solicitud de extradición por parte de la Fiscalía de Veracruz, la Fiscalía General de la República y la Secretaría de Relaciones Exteriores, así como la prescripción de los delitos imputados, impidieron que el proceso avanzara. De manera paralela, la defensa de Macías argumentó persecución política derivada de las acusaciones contra su exmarido, lo que derivó en la protección diplomática del Estado británico.



