Fricciones en el PAN por Blanca Alcalá: Celia Bonaga augura fracturas y Susana Riestra pide generosidad
La reciente incorporación de la exalcaldesa Blanca Alcalá Ruiz al Partido Acción Nacional (PAN) ha dividido opiniones dentro de la bancada blanquiazul en el Congreso de Puebla. Mientras algunos sectores ven su llegada como un refuerzo estratégico, otros advierten que las “decisiones cupulares” de las dirigencias nacional y estatal podrían derivar en una ruptura interna de cara al proceso electoral 2027.
La diputada Celia Bonaga Ruiz fue la voz más crítica al señalar que el acercamiento de figuras priistas sin el aval de la militancia es una contradicción al discurso oficial de “no a las alianzas” que sostenía la dirigencia. Bonaga advirtió que se avecinan fracturas importantes, pues considera que, si Alcalá busca un espacio, debe “formarse en la fila” detrás de las mujeres panistas que llevan años trabajando por una candidatura y que han sido desplazadas por acuerdos de cúpula.
En contraste, la diputada Susana Riestra Piña salió en defensa de la exembajadora, asegurando que su adhesión responde a la necesidad de construir una oposición sólida que Puebla exige. Riestra enfatizó que Alcalá Ruiz llega para “sumar y no para pedir”, respaldando la versión del dirigente nacional, Jorge Romero, sobre que la ex priista no tiene intenciones de buscar una candidatura inmediata, sino de aportar su experiencia al proyecto albiazul.
Ante la tensión evidente, Susana Riestra hizo un llamado a los militantes para “estar a la altura” y actuar con generosidad para trabajar en equipo. Sin embargo, el malestar expresado por Bonaga refleja un sentimiento latente en las bases panistas que ven con recelo cómo los espacios de decisión se abren a perfiles externos mientras el partido navega hacia una de las elecciones más complejas de los últimos años.




