Alarma en la Sierra Negra: incendio en el cerro de Yahualutzingo amenaza a viviendas
La emergencia no cede en la Sierra Negra de Puebla, pues el incendio forestal en el cerro de Yahualutzingo cobró fuerza, extendiéndose peligrosamente hacia zonas habitadas del municipio de Vicente Guerrero. La cercanía de las llamas ha desatado el pánico entre los pobladores, quienes, ante la falta de control del siniestro, se han organizado en brigadas ciudadanas para intentar frenar el avance del fuego antes de que alcance sus hogares.
En la zona del desastre ya trabaja un operativo conjunto integrado por la Brigada Coyote, Protección Civil, la Conafor y elementos del Ejército Mexicano. Sin embargo, los esfuerzos se han visto severamente obstaculizados por la compleja orografía del terreno y las fuertes rachas de viento, factores que han facilitado que el fuego se propague con rapidez hacia áreas aledañas, superando por momentos las labores de contención.
Hasta el momento, las autoridades ambientales del estado no han emitido un reporte oficial sobre el número de hectáreas devastadas ni el saldo de daños materiales. No obstante, la desesperación de los residentes es evidente, ya que aseguran que el fuego sigue fuera de control. El llamado a las autoridades estatales es urgente: exigen intensificar los trabajos de mitigación y el envío de más recursos antes de que ocurra una tragedia en las comunidades.
Este siniestro ocurre en un contexto crítico para la entidad. Según el Reporte Nacional de Incendios Forestales, con corte al 5 de febrero, Puebla ocupa el sexto lugar nacional en número de incendios. En apenas los primeros 36 días de 2026, el estado ya ha registrado 17 siniestros que han consumido más de 548 hectáreas, una cifra que coloca a la región por encima de estados como Guanajuato o el Estado de México en superficie dañada.
La situación en Yahualutzingo se mantiene bajo vigilancia permanente, mientras brigadistas y voluntarios luchan contra el tiempo. La prioridad absoluta sigue siendo establecer brechas cortafuego que protejan las viviendas, en un inicio de año que se perfila como uno de los más severos en materia de incendios forestales para el territorio poblano.



