Trump busca sustituir el tratado New START por un nuevo acuerdo nuclear modernizado, busca incluir a China
Tras la expiración este jueves del acuerdo New START, el último tratado de control de armas nucleares vigente entre Estados Unidos y Rusia, el Presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que su Gobierno no buscará restaurarlo, sino sustituirlo por un nuevo plan que calificó como “mejorado y modernizado”.
A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump sostuvo que el tratado New START fue “mal negociado” por Estados Unidos y aseguró que ha sido violado de manera flagrante, por lo que instruirá a su Administración a trabajar en un nuevo acuerdo con vigencia a largo plazo. En su publicación, el mandatario señaló que expertos nucleares deberán concentrarse en diseñar un tratado que pueda “perdurar en el futuro”, en lugar de intentar prorrogar el pacto existente.
El presidente y miembros de su Gobierno han desestimado, hasta ahora, las propuestas de Rusia para negociar un nuevo acuerdo, luego de que New START, firmado en 2010 durante la administración del expresidente Barack Obama, alcanzara su límite de vigencia sin posibilidad de extensión adicional. Este tratado era el último instrumento bilateral de control de armas atómicas entre las dos mayores potencias nucleares del mundo.
Trump ha reconocido públicamente que ve con buenos ojos algunas de las limitaciones que imponía New START, el cual regulaba armas nucleares de largo alcance y establecía un tope operativo de mil 550 cabezas nucleares y 700 misiles para su lanzamiento por cada país. Sin embargo, ha reiterado su interés en un nuevo pacto que incluya a China, cuyo arsenal nuclear es menor en volumen, pero que, según ha señalado, se encuentra en proceso de crecimiento y sofisticación.
En su mensaje, el mandatario republicano afirmó que Estados Unidos es “el país más poderoso del mundo” y aseguró haber reconstruido por completo a las fuerzas armadas durante sus dos mandatos. Destacó el desarrollo de nuevas armas nucleares, así como la modernización de otras capacidades militares, y subrayó la creación de la Fuerza Espacial como una de sus principales acciones en materia de defensa.
Trump también aseguró que su liderazgo ha evitado conflictos nucleares entre países como Pakistán e India, Irán e Israel, así como entre Rusia y Ucrania. En este contexto, resaltó el papel de la Fuerza Espacial en proyectos estratégicos como la llamada “Cúpula Dorada”, un sistema que su Gobierno busca desarrollar para interceptar misiles intercontinentales desde la órbita baja terrestre.
No obstante, la viabilidad técnica de este escudo antimisiles ha sido puesta en duda por diversos especialistas, quienes advierten que un sistema de este tipo podría intensificar la carrera armamentista global. Expertos señalan que, de concretarse, podría alterar el principio de “vulnerabilidad mutua” que ha prevalecido entre potencias nucleares y que ha sido un factor clave en el equilibrio estratégico internacional.



