Pemex cancela envío de crudo a Cuba entre tensiones y presión política con Estados Unidos
Petróleos Mexicanos (Pemex) dio marcha atrás en sus planes de enviar un cargamento de crudo a Cuba previsto para este mes, según documentos revisados por Bloomberg, en un contexto de crecientes tensiones políticas y diplomáticas entre México, Estados Unidos y la isla caribeña.
De acuerdo con el itinerario original, el envío —que debía cargarse a mediados de enero para llegar antes de que terminara el mes— fue retirado del calendario de despachos sin una explicación oficial de la empresa o de la Secretaría de Energía. El crudo estaba programado para embarcarse en el buque Swift Galaxy.
Esta decisión se produce en medio de presión creciente de la administración del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha expresado públicamente su oposición a que México suministre petróleo o recursos financieros a Cuba, específicamente tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, aliado histórico de La Habana.
Desde 2023, México se había convertido en uno de los proveedores más importantes de crudo para Cuba, especialmente tras la reducción de suministros venezolanos debido a la caída de su producción y al bloqueo estadounidense a exportaciones desde ese país. En 2025, Pemex enviaba en promedio un barco al mes, con un volumen aproximado de 20,000 barriles diarios de crudo hacia la isla via su filial Gasolinas Bienestar.
El giro ocurre justo cuando la isla enfrenta un declive en la importación de combustibles: entre enero y octubre de 2025, el total de importaciones de petróleo y derivados hacia Cuba registró una caída de más de un tercio comparado con el año anterior, lo que agravó la crisis energética que ya experimenta el país.
Hasta ahora, ni Pemex ni la Secretaría de Energía han emitido comentarios oficiales que expliquen las razones detrás de la cancelación del cargamento. Analistas han señalado que la decisión puede estar vinculada a la estrategia diplomática de México para evitar represalias, sanciones o complicaciones con Estados Unidos, que ha incrementado sus advertencias hacia La Habana y sus aliados regionales.



