¿Quién era Alex Pretti, el enfermero abatido por agentes de ICE en Minneapolis?
Alex Jeffrey Pretti, el hombre que murió tras un tiroteo con agentes federales de inmigración en Minneapolis el sábado 24 de enero, era un enfermero de 37 años, ampliamente conocido en su entorno por su labor en el sector salud y su participación activa en la comunidad.
Pretti trabajaba en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de un hospital de veteranos en Minneapolis, donde atendía a pacientes en estado crítico. De acuerdo con familiares y conocidos, se trataba de un profesional comprometido con su trabajo, que había elegido la enfermería como vocación luego de estudiar en la Universidad de Minnesota, institución en la que obtuvo su título en 2021.
Originario del estado de Illinois, Alex Pretti se había establecido en Minnesota desde sus años universitarios. Además de su actividad profesional, era descrito como una persona atlética y amante de las actividades al aire libre, con interés en el deporte y la vida saludable. Personas cercanas a él señalaron que mantenía un estilo de vida activo y que era apreciado tanto por colegas como por pacientes.
La Organización de Enfermeros Titulados de Minnesota confirmó su fallecimiento mediante un comunicado público, en el que expresó que la comunidad de enfermería del estado se encuentra de luto por la pérdida de uno de sus integrantes, subrayando su calidad humana y su papel como trabajador de la salud.
De acuerdo con información proporcionada por el jefe de policía de Minneapolis, Brian O’Hara, Pretti no contaba con antecedentes penales relevantes ni con un historial de confrontaciones con las fuerzas del orden. Las únicas interacciones previas registradas habrían sido infracciones de tránsito menores. Asimismo, O’Hara indicó que el enfermero era propietario legal de armas, con los permisos correspondientes para portarlas.
La familia de Pretti también confirmó que el hombre había participado en manifestaciones recientes en Minneapolis, organizadas tras la muerte de Renee Good, una ciudadana estadounidense que fue abatida por un agente del ICE a inicios de enero. Su participación, señalaron, respondía a convicciones personales relacionadas con la justicia social y la actuación de las autoridades.
La muerte de Alex Pretti ha generado una fuerte reacción entre trabajadores de la salud, activistas y sectores de la población local, quienes han destacado su identidad no solo como la de una víctima, sino como la de un profesional de la salud, ciudadano estadounidense y miembro activo de su comunidad, cuya trayectoria personal y laboral hoy se encuentra en el centro del debate público.
Las autoridades estatales continúan con las investigaciones para esclarecer lo ocurrido, mientras familiares y allegados insisten en que la figura de Pretti debe ser entendida más allá del incidente, como la de un hombre dedicado al cuidado de otros y con una vida plenamente integrada a la sociedad de Minneapolis.



