Descarrilamiento sacude a España: 21 muertos en tren de alta velocidad
España vivió su primera gran tragedia en la red de trenes de alta velocidad. Un accidente ferroviario ocurrido la noche del viernes en la línea Madrid–Sevilla dejó un saldo provisional de 21 personas muertas y más de 100 heridas, al menos 30 de ellas de gravedad, en uno de los siniestros más graves del transporte ferroviario en el país.
El descarrilamiento se registró a las 19:39 horas, cuando el tren de alta velocidad LD AV Iryo 6189, que cubría la ruta Málaga–Puerta de Atocha con 317 pasajeros a bordo, salió de la vía en los desvíos de entrada a Adamuz. Los últimos tres vagones invadieron la vía contigua, provocando el choque con un tren de Renfe que se dirigía de Madrid a Huelva, cuyo maquinista figura entre las víctimas mortales.
La magnitud del accidente obligó a suspender de manera inmediata el servicio ferroviario entre Madrid y Andalucía. El ministro de Transportes, Óscar Puente, se trasladó al centro de control de la red ferroviaria y calificó el impacto como “terrible”, mientras que el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, informó que se activaron todos los protocolos de emergencia para atender a los pasajeros.
El tren siniestrado pertenecía a la compañía italiana Iryo, que inició operaciones recientemente tras la liberalización del servicio ferroviario, antes exclusivo de Renfe. Las causas del accidente continúan bajo investigación, en una red considerada una de las más extensas y modernas del mundo, con más de cuatro mil kilómetros de vías de alta velocidad.
Autoridades advirtieron que la cifra de víctimas podría aumentar en las próximas horas debido a la gravedad de varios heridos, mientras el país permanece en conmoción ante un accidente que marca un antes y un después en la historia del transporte ferroviario español.



