Protestas masivas sacuden Irán; gobierno responde cortando el internet
Irán vivió la noche del jueves una de las movilizaciones opositoras más grandes de los últimos años, con marchas multitudinarias en Teherán, la capital, y en Mashhad, la segunda ciudad más poblada del país, en un contexto de creciente inconformidad social por la crisis económica y el colapso de la moneda nacional; las autoridades iraníes interrumpieron el acceso a internet y a las líneas telefónicas en amplias zonas del país como respuesta.
De acuerdo con imágenes verificadas por el servicio persa de la BBC, las protestas se desarrollaron de forma mayoritariamente pacífica y, al menos durante las primeras horas, no fueron dispersadas por las fuerzas de seguridad. Posteriormente, organizaciones de monitoreo digital reportaron un apagón nacional de internet, una medida que el gobierno iraní ha utilizado en episodios previos de tensión social.
Las movilizaciones marcaron el duodécimo día consecutivo de protestas, originadas por la fuerte depreciación del rial iraní y el deterioro del poder adquisitivo. Según organizaciones defensoras de derechos humanos, las manifestaciones se han extendido a más de 100 ciudades y localidades, abarcando las 31 provincias del país, lo que refleja un descontento de alcance nacional.
En grabaciones difundidas en redes sociales se escucha a los manifestantes exigiendo un cambio de régimen y expresando su rechazo al liderazgo actual, así como consignas a favor del regreso de figuras opositoras en el exilio, lo que subraya el carácter político que ha ido adquiriendo la protesta.
El balance de víctimas continúa siendo motivo de discrepancia entre organizaciones independientes y autoridades. La Human Rights Activists News Agency (HRANA), con sede en Estados Unidos, reportó al menos 34 manifestantes y ocho elementos de las fuerzas de seguridad fallecidos, además de unos 2 mil 270 detenidos. Por su parte, la organización Iran Human Rights (IHR), con base en Noruega, elevó la cifra a 45 manifestantes muertos, incluidos ocho menores de edad, presuntamente a manos de fuerzas de seguridad.
El servicio persa de la BBC ha logrado confirmar de manera independiente 22 muertes, mientras que el gobierno iraní ha reconocido el fallecimiento de seis integrantes de sus cuerpos de seguridad.
La situación mantiene en alerta a la comunidad internacional, mientras persiste la incertidumbre sobre la respuesta del Estado iraní y el posible endurecimiento de las medidas de control frente a un movimiento social que continúa creciendo en número y alcance.



