Sheinbaum elimina cobro del IEPS a videojuegos violentos con estímulo fiscal del 100%
El Gobierno de México publicó este miércoles un decreto presidencial en el Diario Oficial de la Federación (DOF) mediante el cual otorga un estímulo fiscal equivalente al 100 % del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicable a los videojuegos con contenido violento, extremo o para adultos, previsto para entrar en vigor a partir del 1 de enero de 2026.
La medida neutraliza el cobro de un 8 % adicional de IEPS que había sido aprobado como parte del Paquete Económico 2026 para estos productos y servicios digitales, tanto en formato físico como en plataformas de acceso o descarga digital, incluidos proveedores extranjeros sin establecimiento en México.
Según el decreto, el estímulo fiscal solo será procedente en tanto no se traslade el impuesto al consumidor final, y se acreditará contra el propio IEPS causado, sin posibilidad de devolución o compensación. Asimismo, el documento faculta al Servicio de Administración Tributaria (SAT) a emitir las reglas necesarias para la correcta aplicación del estímulo.
Aunque la reforma fiscal que lo originó incluía el cobro del impuesto desde el 1 de enero, el gobierno federal decidió aplicar la exención tras reconocer dificultades técnicas y operativas para determinar qué títulos debían ser gravados, dado lo complicado de clasificar la violencia en los videojuegos.
El estímulo contempla que tanto los vendedores de videojuegos físicos con contenido violento como las plataformas o servicios digitales que ofrecen acceso o descarga de estos productos se beneficien, siempre que no repercutan el impuesto al consumidor final. Sin embargo, no exonera otras obligaciones fiscales, como el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que seguirá vigente sobre la venta y servicios digitales relacionados.
La publicación del decreto implica que, en la práctica, el nuevo impuesto sobre videojuegos violentos no se aplicará durante 2026, ofreciendo un alivio fiscal para la industria del entretenimiento electrónico y los consumidores, tras meses de debate y críticas sobre la viabilidad de gravar este tipo de productos.




