Trump anuncia acuerdo de paz inminente con Irán que incluye la reapertura del Estrecho de Ormuz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado 23 de mayo de 2026 que se encuentran en la fase final de negociación de un “Memorándum de Entendimiento Relativo a la Paz” con la República Islámica de Irán. El histórico pacto, que busca poner fin al conflicto bélico que está por cumplir tres meses, contempla como eje central la reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz, vía marítima por donde circula el 20% del petróleo mundial y que permanece bloqueada por Teherán.
A través de su red social Truth Social, el mandatario republicano detalló que sostuvo una jornada de alta intensidad diplomática, cancelando de último momento su asistencia a la boda de su hijo mayor, Donald Trump Jr., en las Bahamas, para regresar a la Casa Blanca.
Trump coordinó llamadas telefónicas con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y con los líderes de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Turquía, Egipto, Jordania y Baréin, además del mariscal paquistaní Asim Munir, quien ha fungido como el mediador clave con el gobierno iraní.
Los avances sustanciales en el borrador de paz también fueron respaldados este sábado por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el Ministerio de Exteriores iraní; la urgencia de Washington por consolidar la firma radica en frenar la crisis energética global desatada por el cierre del estrecho en febrero, el cual fue implementado por el régimen islámico en represalia por la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel.
A pesar del optimismo de la Casa Blanca, la formalización final del acuerdo aún enfrenta fricciones de último minuto; en Teherán, el portavoz de la cancillería, Esmail Baqai, advirtió que persisten diferencias “profundas” sobre las condiciones de Washington para frenar el enriquecimiento de uranio y la intención de Irán de cobrar peajes por el tránsito comercial en Ormuz. Asimismo, el jefe del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, sentenció que cualquier hostilidad o ruptura del cese al fuego vigente desde abril por parte de las fuerzas norteamericanas recibirá una respuesta “aplastante y amarga”.



