Trump rechaza concesiones a Irán y advierte posible reanudación de ataques militares
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó este lunes la posibilidad de hacer concesiones a Irán en las negociaciones para poner fin al conflicto armado iniciado el pasado 28 de febrero junto con Israel contra la República Islámica.
Durante una entrevista con el diario New York Post, el mandatario estadounidense aseguró que las autoridades iraníes “saben lo que va a suceder pronto”, en referencia a una posible reactivación de las operaciones militares estadounidenses tras semanas de negociaciones sin avances concretos.
Trump también descartó aceptar, por ahora, cualquier acuerdo relacionado con restricciones temporales al programa nuclear iraní, incluido un eventual veto de 20 años al enriquecimiento de uranio. Según el reporte del medio estadounidense, el presidente afirmó que no está dispuesto a negociar concesiones mientras continúan las tensiones entre ambos gobiernos.
Las conversaciones entre Washington y Teherán permanecen estancadas desde hace varias semanas, pese a los intentos diplomáticos impulsados tras el alto al fuego acordado en abril. La situación mantiene bajo presión al mercado energético internacional debido al bloqueo parcial del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte mundial de petróleo.
Horas antes, la cancillería iraní confirmó que entregó una nueva contrapropuesta a Estados Unidos mediante mediadores de Pakistán, insistiendo en demandas como el levantamiento de sanciones económicas y la liberación de activos iraníes congelados en el extranjero.
El domingo, Trump ya había advertido que Irán enfrenta un plazo limitado para alcanzar un acuerdo, al tiempo que dejó abierta la posibilidad de retomar la ofensiva militar suspendida desde abril.
Como contexto adicional, el estrecho de Ormuz moviliza cerca del 20 por ciento del petróleo que se consume a nivel mundial, según datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), por lo que cualquier escalada militar en la región podría impactar directamente los precios internacionales de la energía.



