Trump concluye visita a China sin acuerdos clave sobre comercio, Taiwán o minerales estratégicos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, concluyó su visita oficial de dos días a China sin lograr avances significativos en temas comerciales, suministro de minerales estratégicos o cooperación respecto al conflicto con Irán. La cumbre estuvo marcada por ceremonias protocolares y mensajes diplomáticos, aunque detrás de las reuniones privadas persistieron tensiones relacionadas con Taiwán, tecnología y comercio bilateral.
Según reportes de medios internacionales, Xi Jinping advirtió a Trump sobre los riesgos de una posible escalada en torno a Taiwán, considerado uno de los temas más sensibles para el gobierno chino. Durante el viaje, Trump evitó pronunciarse públicamente sobre Taiwán y mantuvo un tono conciliador hacia el mandatario chino, enfocando sus declaraciones en destacar la relación bilateral y la hospitalidad recibida durante la visita.
Uno de los objetivos de Washington era obtener resultados económicos concretos antes de las elecciones intermedias en Estados Unidos, especialmente acuerdos comerciales que ayudaran a mejorar la percepción económica interna. Sin embargo, no se anunciaron avances relevantes sobre la venta de tecnología avanzada, incluidos los chips de inteligencia artificial H200 de NVIDIA, cuya exportación a China sigue siendo un punto de fricción.
Tampoco hubo resolución oficial respecto a las restricciones chinas sobre exportaciones de tierras raras, minerales considerados esenciales para industrias tecnológicas, automotrices y militares. Trump aseguró en entrevista con Fox News que China acordó comprar 200 aviones de Boeing, aunque la cifra estuvo por debajo de las expectativas de los mercados financieros, lo que provocó una caída superior al 4% en las acciones de la compañía.
Funcionarios estadounidenses señalaron que ambas naciones avanzaron en mecanismos de diálogo comercial y en acuerdos para ampliar el intercambio de bienes no sensibles por alrededor de 30 mil millones de dólares.
Pese a ello, analistas consideraron que la cumbre dejó más mensajes políticos que resultados tangibles para inversionistas y mercados internacionales. El encuentro también ocurre en medio de un contexto geopolítico complejo, con tensiones comerciales entre las dos mayores economías del mundo y disputas por tecnología, seguridad y cadenas globales de suministro.
En paralelo, el presidente ruso Vladimir Putin realizará una visita oficial a China la próxima semana, donde prevé abordar con Xi Jinping los resultados del encuentro entre Beijing y Washington.



