Ebrard cede ante aranceles mientras Canadá endurece postura rumbo a revisión del T-MEC
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, exhibieron posturas contrastantes frente a Estados Unidos de cara a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC): mientras México asume que los aranceles llegaron para quedarse, Canadá insiste en negociar sin aceptar condiciones impuestas.
Ebrard reconoció que es “muy difícil” que desaparezcan los aranceles en sectores estratégicos como el automotriz, el acero y el aluminio, por lo que planteó que la prioridad será reducirlos al mínimo posible. “No deberíamos ser nostálgicos de una época en la que no había aranceles”, afirmó, al admitir que el modelo de libre comercio que definió la región en décadas anteriores difícilmente regresará.
El funcionario mexicano incluso señaló que el nuevo esquema comercial estará basado en la coexistencia de aranceles y reglas de origen más estrictas, lo que implica un cambio estructural en la relación económica con Estados Unidos. En contraste, Carney marcó distancia frente a cualquier intento de Washington por imponer condiciones en la renegociación del acuerdo.
“No es un caso en el que Estados Unidos dicte las condiciones. Tenemos las negociaciones”, sostuvo el líder canadiense, al subrayar que su país cuenta con herramientas y alternativas para defender sus intereses. El primer ministro también minimizó reportes sobre exigencias previas de concesiones por parte de Estados Unidos y aseguró que este tipo de demandas forman parte natural de cualquier negociación, pero no determinan su resultado.
Además, advirtió que Canadá está diversificando sus opciones comerciales, en un intento por reducir su vulnerabilidad frente a su principal socio.
El contraste se da en un momento clave, previo al arranque formal de las negociaciones del T-MEC, donde México ha optado por una estrategia pragmática de adaptación ante el nuevo entorno proteccionista, mientras Canadá busca posicionarse con mayor margen de maniobra.
Ambas posturas reflejan no solo diferencias tácticas, sino también el tono con el que cada país enfrentará una revisión que definirá el futuro del comercio en América del Norte.



