Admite Pemex responsabilidad en derrame del Golfo; cesan a funcionarios por ocultar información
Tras meses de negativas y versiones contradictorias, Petróleos Mexicanos (Pemex) reconoció que una fuga en un oleoducto de 36 pulgadas en el complejo Abkatún fue la causa real del derrame que contaminó las costas del Golfo de México desde febrero pasado.
En una conferencia de prensa encabezada por el director general, Víctor Rodríguez Padilla, la paraestatal admitió que el incidente, inicialmente minimizado como un “lagrimeo”, fue en realidad una fuga de gran magnitud que las áreas operativas intentaron ocultar a la alta dirección, lo que derivó en el cese inmediato de tres altos funcionarios.
La investigación interna reveló una cadena de irregularidades y omisiones graves; el personal operativo tardó ocho días en cerrar la válvula principal tras detectar la falla y ocultó la recuperación de al menos 350 metros cúbicos de agua oleosa.
Rodríguez Padilla denunció que hubo “resistencia” para entregar información y que, tras analizar personalmente las bitácoras de 11 barcos, descubrió que se utilizaron recursos masivos para contener un derrame que oficialmente se reportaba como menor. Por estos hechos, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) presentó una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR).
En cuanto al impacto ambiental, la Secretaría de Marina informó que se han recolectado 915 toneladas de residuos mezclados con hidrocarburo en 48 playas, desde Tabasco hasta Tamaulipas.
Aunque la Secretaría de Medio Ambiente reportó el fallecimiento de 12 tortugas, las autoridades aseguraron que no se ha detectado una muerte masiva de especies ni daños irreversibles en los arrecifes de coral. Para mitigar los estragos económicos en el sector pesquero, especialmente en Veracruz, Pemex destinará 30 millones de pesos en apoyos directos a las cooperativas afectadas.



