ASF alista recorte salarial y reestructura interna para reducir burocracia y mejorar fiscalización
La Cámara de Diputados y la Auditoría Superior de la Federación (ASF) acordaron una serie de medidas orientadas a reducir costos operativos y reorganizar la estructura interna del órgano fiscalizador, incluyendo un recorte de 10 por ciento en los salarios de mandos medios y superiores.
El ajuste forma parte de un plan de reingeniería institucional que también contempla modificaciones al organigrama, con la posible compactación de dos de las cinco principales direcciones generales, así como la creación de una nueva Secretaría General.
Para el ejercicio fiscal 2026, la ASF dispone de un presupuesto de dos mil 822 millones de pesos. Actualmente, el auditor superior percibe un sueldo neto mensual de 151 mil 869 pesos, mientras que auditores especiales, titulares de unidad y directores generales mantienen percepciones superiores a los 117 mil pesos mensuales.
El proyecto, planteado en reuniones entre legisladores de la Comisión de Vigilancia y el equipo del nuevo auditor superior, Aureliano Hernández Palacios Cardel, busca fortalecer las capacidades técnico-operativas del organismo y mejorar la eficacia en la fiscalización del gasto público.
Entre las acciones previstas se encuentra la evaluación integral de la institución en un plazo de 100 días, así como la posible creación de seis auditorías especializadas y ajustes en áreas clave como desempeño, administración, jurídico y enlace legislativo.
La reestructura también contempla la redistribución de recursos derivados del recorte salarial, con el objetivo de equilibrar las condiciones laborales dentro del organismo y optimizar el funcionamiento interno.
Adicionalmente, se prevé el establecimiento de convenios con auditorías locales para reforzar la supervisión en las entidades federativas, con énfasis en la fiscalización de municipios de menor tamaño.
Estas medidas forman parte de una estrategia para fortalecer el papel de la ASF en la revisión del uso de recursos públicos, en un contexto de mayor exigencia en materia de transparencia y rendición de cuentas.



