Planta Acuapue de Rotoplas en Puebla cumple con NOM-001-SEMARNAT-2021 y avanza en saneamiento del río Atoyac
La planta Acuapue, operada por Rotoplas a través de su división Rotoplas Servicios de Agua, se convirtió en la primera en el estado de Puebla en cumplir con los parámetros establecidos en la NOM-001-SEMARNAT-2021, que regula los límites máximos permisibles de contaminantes en descargas hacia cuerpos receptores nacionales.
Este cumplimiento representa un avance técnico en materia de saneamiento, especialmente en la cuenca del Río Atoyac, considerada estratégica por su relevancia en el sistema hídrico del centro del país.
La normativa vigente establece criterios más estrictos sobre indicadores como demanda química y bioquímica de oxígeno, sólidos suspendidos, nitrógeno, fósforo, color y toxicidad. Al ajustarse a estos parámetros, la planta no solo garantiza descargas dentro de los límites permitidos, sino que también habilita el reúso del agua tratada en procesos industriales, sistemas de riego y redes de agua no potable.
Actualmente, Acuapue cuenta con una capacidad estimada de 210 mil metros cúbicos mensuales y opera con un tratamiento de entre 150 mil y 160 mil metros cúbicos al mes, equivalente a un flujo promedio de hasta 61 litros por segundo, atendiendo descargas sanitarias e industriales.
Tras asumir la operación a finales de 2023, la empresa implementó un proceso de modernización que incluyó la incorporación de tecnología de microburbujas en sistemas de aireación, rehabilitación de procesos físico-químicos, actualización de clarificadores y mejoras en el sistema eléctrico y de control. Como resultado, el volumen de agua recibido mediante pipas aumentó 44% entre 2024 y 2025, lo que ha contribuido a fortalecer la capacidad operativa.
La planta también opera bajo el esquema de “valor instantáneo” establecido por la norma, lo que implica que cada medición debe cumplir con los límites permisibles sin depender de promedios, exigiendo monitoreo constante y control operativo continuo.
El cumplimiento de esta regulación contribuye a reducir riesgos de contaminación en mantos acuíferos y favorece un uso más eficiente del recurso hídrico en una región con alta presión industrial y urbana.
De cara a 2026, se prevé fortalecer el esquema de reúso industrial del agua tratada, con el objetivo de consolidar un modelo de economía circular que permita disminuir la extracción de agua subterránea en la zona.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales establece que la NOM-001-SEMARNAT-2021 sustituyó a la versión de 1996 con estándares más estrictos para mejorar la calidad del agua en ríos y cuencas del país, particularmente en zonas con alta carga industrial como el Atoyac.





