Repunte del petróleo impulsa a Pemex; mezcla mexicana alcanza su mejor nivel en casi 4 años
El aumento reciente en el precio de la mezcla mexicana de exportación abre la puerta a mayores ingresos para Petróleos Mexicanos (Pemex), en medio de la tensión global por el suministro de crudo derivada del conflicto en Medio Oriente.
El economista Mario Campa señaló que refinadores en Asia, ante la escasez de petróleo proveniente de Medio Oriente, buscan alternativas en mercados como México. “Los angustiados refinadores asiáticos buscan sustitutos… y el petróleo mexicano está libre de sanciones”, explicó el especialista.
Este contexto ha generado que el crudo mexicano incluso pueda venderse con “premios” o diferenciales positivos, algo poco común frente a referencias internacionales. La presión sobre el suministro también se refleja en países como Vietnam, que buscan abastecimiento en Corea del Sur y Japón, donde las reservas son limitadas. Esto ha provocado:
- Reducción en los descuentos por calidad del crudo mexicano
- Mayor valorización en mercados internacionales
- Incremento en la demanda inmediata de petróleo disponible
- Beneficio potencial para Pemex
- El alza en precios podría traducirse en un mayor margen para Pemex, ya que:
- Mejora la rentabilidad de la exportación de crudo
- Incrementa el precio de combustibles por costo de oportunidad
- Permite reactivar pozos que antes no eran rentables
Además, la curva de futuros del petróleo anticipa que los precios elevados podrían mantenerse en lo que resta del año. El pasado viernes, la mezcla mexicana cerró en 93.04 dólares por barril, su nivel más alto desde julio de 2022. Este valor representa:
- Un incremento de 50.7% respecto al 26 de febrero
- Un impacto directo en las finanzas públicas
Según los Criterios Generales de Política Económica 2026, cada dólar adicional en el precio del crudo genera 11.6 mil millones de pesos extra para el erario. Pese al escenario favorable, Pemex enfrenta restricciones en su capacidad de exportación. En enero, la petrolera exportó 294.4 mil barriles diarios, lo que significó una caída anual de 44.6%, ubicándose en su nivel más bajo en al menos 36 años.
Esto podría limitar el aprovechamiento total del entorno alcista, aunque el contexto internacional sigue jugando a favor del crudo mexicano en el corto plazo.



