Estados Unidos amplia previsiones de guerra contra Irán de cuatro a seis semanas; ciudadanos protestan ante alza de precios energéticos
Funcionarios del gobierno de Estados Unidos señalaron que la guerra contra Irán podría prolongarse de cuatro a seis semanas, mientras pidieron paciencia a la población ante el aumento en los precios de la energía provocado por el conflicto en Oriente Medio.
El jefe del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, Kevin Hassett, explicó que ese es el cronograma estimado por el Pentágono para completar la operación militar. “Hasta el sábado 14 de marzo, el Pentágono creía que se tardaría entre cuatro y seis semanas en completar esta misión y que íbamos adelantados al cronograma”, afirmó Hassett en el programa Face the Nation de CBS, aunque previamente Trump había confirmado que en un mes lograrían su objetivo.
Varios funcionarios de la administración del presidente Donald Trump defendieron la ofensiva militar pese al impacto económico que está generando el conflicto, especialmente en los precios del petróleo y la gasolina.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, señaló que el conflicto podría concluir en las próximas semanas, lo que permitiría una recuperación de los mercados energéticos. “Creo que este conflicto sin duda llegará a su fin en las próximas semanas, quizás incluso antes, y veremos una recuperación de la oferta y una bajada de los precios después de eso”, dijo en el programa This Week de ABC.
El conflicto ha provocado una fuerte presión en los mercados energéticos. El crudo Brent cerró el 13 de marzo por encima de 103 dólares por barril, mientras Irán mantiene el control del estratégico estrecho de Ormuz. Este paso marítimo es clave para el comercio energético global, ya que por él transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, así como grandes volúmenes de gas natural licuado.
Trump también pidió a varios países enviar buques de guerra para mantener abierta la navegación en el estrecho de Ormuz. Entre las naciones mencionadas se encuentran China, Francia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido.
Sin embargo, un alto funcionario del partido gobernante de Japón advirtió que el envío de buques de la armada japonesa podría enfrentar obstáculos políticos y legales. El secretario de Energía reconoció que la guerra generará “trastornos a corto plazo” y un aumento temporal de precios para los consumidores estadounidenses. “Este es un dolor a corto plazo para llegar a una situación mucho mejor”, afirmó Wright, al señalar que el objetivo principal es reducir la capacidad militar de Irán en la región.
Por su parte, Kevin Hassett sostuvo que la actual producción petrolera estadounidense limita la capacidad de Irán para afectar la economía de Estados Unidos, a diferencia de las crisis energéticas registradas en la década de 1970.



