Trump suspenderá temporalmente sanciones petroleras para estabilizar precios ante crisis en el Estrecho de Ormuz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión temporal de algunas sanciones petroleras con el objetivo de estabilizar los precios internacionales del crudo y garantizar el flujo de petróleo en zonas estratégicas, en medio de la crisis generada por el conflicto con Irán.
La medida fue confirmada durante una conferencia realizada en Doral, Florida, donde el mandatario señaló que las restricciones se levantarán mientras persista la volatilidad en los mercados energéticos. La decisión ocurre en un contexto de tensión en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio de hidrocarburos.
De acuerdo con la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), aproximadamente el 20 % del petróleo que se consume en el mundo transita por este estrecho, lo que convierte cualquier interrupción en un factor de presión inmediata para los precios internacionales.
Desde el inicio de las hostilidades en la región, el precio del crudo de referencia en Europa, el Brent, ha registrado incrementos significativos, llegando a superar los 120 dólares por barril en momentos de alta volatilidad, antes de moderar sus ganancias.
Funcionarios del gobierno estadounidense han analizado flexibilizar temporalmente sanciones energéticas, incluida la posibilidad de permitir mayor circulación de petróleo en los mercados internacionales para evitar un desabasto.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, mencionó previamente que se evaluaba retirar algunas restricciones relacionadas con el crudo de Rusia para mejorar el suministro global. El Departamento del Tesoro también autorizó recientemente que India pudiera negociar durante 30 días con cargamentos de petróleo ruso que permanecían varados en el mar, como parte de medidas para estabilizar el mercado energético.
La administración estadounidense también analiza otras acciones para contener el alza del petróleo y su impacto en los combustibles. Entre las medidas evaluadas se encuentran:
- Liberar crudo de la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos, creada tras la crisis energética de la década de 1970.
- Suspender temporalmente el impuesto federal a la gasolina, lo cual requeriría aprobación del Congreso.
- Intervenir en el mercado de futuros del petróleo mediante el Departamento del Tesoro.
Actualmente, la reserva estratégica estadounidense cuenta con alrededor de 415 millones de barriles, lo que representa cerca del 60 % de su capacidad total, según datos oficiales.
El tema también ha sido abordado por los países del Grupo de los Siete (G-7), cuyos ministros de energía indicaron que están preparados para liberar reservas petroleras de emergencia si la crisis se intensifica.
Las discusiones contemplan la posibilidad de una liberación coordinada de hasta 400 millones de barriles entre varias economías para estabilizar el suministro mundial.




