Qatar y Arabia Saudita detienen producciones energéticas; escalada con Irán amenaza con llevar el crudo a 100 dólares por barril
La ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán ya golpea al sector energético regional y amenaza con disparar el precio del petróleo hasta los 100 dólares por barril. La tensión ha provocado cierres preventivos de instalaciones clave en Medio Oriente y fuertes movimientos en los mercados.
Qatar suspendió la producción de gas natural licuado tras un ataque con drones contra una instalación de QatarEnergy, mientras Arabia Saudita cerró temporalmente la refinería de Ras Tanura, operada por Saudi Aramco, con capacidad de 550 mil barriles diarios. En paralelo, en el Kurdistán iraquí se detuvo producción por unos 200 mil barriles diarios y en Israel fue cerrado el yacimiento Leviathan, operado por Chevron.
Irán, que posee cerca del 10 % de las reservas mundiales de crudo y produce alrededor de 3.3 millones de barriles diarios (4.5 % del bombeo global), es el tercer mayor productor dentro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Entre el 80 % y el 90 % de su producción se exporta a China, lo que convierte cualquier afectación en un factor de presión internacional.
El mercado reaccionó con alzas de hasta 13 %, llevando el Brent por encima de los 82 dólares. Analistas advierten que, si se interrumpe la capacidad productiva iraní o si Teherán bloquea el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del crudo mundial, el precio podría escalar hasta los 100 dólares por barril, un nivel no visto desde anteriores crisis geopolíticas.
Aunque Europa no importa directamente petróleo iraní por las sanciones, el impacto sería indirecto pero significativo. Expertos coinciden en que la combinación de ataques, cierres preventivos y riesgos sobre las rutas marítimas coloca al mercado energético en uno de sus momentos más frágiles de los últimos años.



