Ucrania condena “ultimátums” de Hungría y Eslovaquia por suministro eléctrico y tránsito de petróleo ruso
El Ministerio de Exteriores de Ucrania condenó lo que calificó como “ultimátums y chantaje” por parte de los gobiernos de Hungría y Eslovaquia, luego de que ambos países amenazaran con suspender el suministro de electricidad de emergencia a territorio ucraniano si Kiev no restablece el tránsito de petróleo ruso.
El conflicto surge tras la interrupción, desde el 27 de enero, de los envíos de crudo ruso a Hungría y Eslovaquia a través del oleoducto Druzhba, una infraestructura de la era soviética que atraviesa Ucrania. Kiev atribuye el corte a un ataque con dron ruso que dañó equipos del sistema en el oeste del país, mientras que Bratislava y Budapest responsabilizan a Ucrania por la prolongación de la interrupción.
El primer ministro eslovaco, Robert Fico, advirtió que solicitará a la empresa estatal SEPS suspender el suministro eléctrico de emergencia a Ucrania si no se reanuda el tránsito de petróleo hacia Eslovaquia. Días antes, el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, había expresado una postura similar.
Hungría y Eslovaquia son los únicos países de la Unión Europea que aún dependen en gran medida del crudo ruso transportado por esa vía. Al mismo tiempo, ambos aportan aproximadamente la mitad de las exportaciones europeas de electricidad de emergencia hacia Ucrania, que enfrenta daños significativos en su red energética debido a ataques rusos intensificados desde octubre pasado.
En un comunicado oficial, el gobierno ucraniano sostuvo que las advertencias de Bratislava y Budapest son “provocadoras e irresponsables” y advirtió que ponen en riesgo la seguridad energética regional. También afirmó que los ultimátums deberían dirigirse a Moscú y no a Kiev.
Desde el inicio de la invasión a gran escala de Rusia, cuyo cuarto aniversario se cumple esta semana, Ucrania ha permitido el tránsito de energía rusa hacia Europa, aunque los volúmenes se han reducido considerablemente. Mientras se realizan trabajos de reparación en el sistema dañado, Kiev propuso rutas alternativas para el envío de petróleo, incluida la utilización de su red de transporte interno o una vía marítima que podría involucrar el oleoducto Odesa-Brody, conectado con su principal puerto en el mar Negro.
El diferendo representa uno de los episodios de mayor tensión entre Ucrania y dos socios de la Unión Europea y la OTAN cuyos gobiernos han mantenido posturas más cercanas a Moscú que el consenso predominante en el bloque europeo.



