Ayuntamiento de Puebla va contra sonideros: cero tolerancia a cierres de calles y venta de alcohol tras Carnaval
Al concluir la temporada de Carnaval en Puebla capital, el Ayuntamiento anunció que no otorgará permisos para la realización de bailes sonideros; Francisco Rodríguez Álvarez, advirtió que una vez que finalicen las celebraciones oficiales —previstas del 15 al 17 de febrero—, cualquier evento que implique el cierre de calles o el uso de equipos de sonido masivos será disuelto por las autoridades, ya que carecen de autorización legal.
Esta medida busca romper con la tendencia de años anteriores, donde los festejos de las cuadrillas se prolongaban injustificadamente hasta el inicio de la Semana Santa. El funcionario municipal enfatizó que los 17 presidentes de las juntas auxiliares no cuentan con facultades para avalar este tipo de espectáculos. Por ello, se reforzará la vigilancia con operativos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) en puntos de alta concentración como Xonaca, San Baltazar, Villa Verde y la Rivera Anaya, donde ya se han inhibido intentos de bailes clandestinos.
Respecto al desarrollo de la tradición de los Huehues, en la que participan 117 cuadrillas, el gobierno municipal estableció acuerdos estrictos con los organizadores. Las disposiciones prohíben estrictamente el uso de pirotecnia, la exhibición de machetes y la comercialización de bebidas alcohólicas en espacios públicos. El objetivo es preservar el carácter cultural y religioso de la festividad, evitando que el consumo de alcohol derive en riñas o tragedias como las documentadas en el pasado.
Rodríguez Álvarez exhortó a los danzantes y asistentes a colaborar para mantener el “saldo blanco” alcanzado el año pasado. Para garantizar el orden, el personal de Gobernación y Seguridad Pública mantendrá presencia permanente durante los recorridos de las cuadrillas, supervisando que se respete el marco legal vigente. La autoridad fue clara al señalar que no se permitirá que una tradición familiar se convierta en un foco de riesgo sanitario o de inseguridad para los vecinos de las colonias poblanas.



