Siete frentes para el Atoyac: biodigestores y humedales lideran el rescate del río en 2026
El rescate del Río Atoyac entra en una fase crítica este 2026 con una inversión conjunta entre Puebla y la Federación. La pieza central será un nuevo Centro de Monitoreo y Vigilancia de la Conagua, un complejo tecnológico similar a un C5 que operará con estaciones fijas para detectar en tiempo real cualquier descarga industrial ilegal en la zona metropolitana.
A nivel estatal, el plan incluye siete proyectos estratégicos que priorizan la “infraestructura verde”. Entre las obras destacan la construcción de 12 humedales en Tlahuapan y Huejotzingo, así como la instalación de 84 kilómetros de tubería para saneamiento. El objetivo técnico es eliminar 109 puntos de contaminación directa en 13 municipios, limpiando los primeros 30 kilómetros del cauce.
Para frenar la contaminación doméstica, se han desplegado 409 biodigestores (sistemas de baños secos), de los cuales el 80% ya opera con éxito. Estos equipos evitan que los desechos de cientos de viviendas caigan al río, procesándolos mediante pozos de infiltración que devuelven agua limpia al subsuelo. Este año se sumarán 193 unidades adicionales en comunidades de Texmelucan y Calpan.
En cuanto a infraestructura pesada, la nueva Planta de Tratamiento Juárez-Coronaco estará lista en octubre, con capacidad para procesar 40 litros de agua por segundo. Además, el Gobierno Federal analiza la viabilidad de una megaplanta en Las Flores (Huejotzingo), la cual tendría una capacidad masiva de 230 litros por segundo, reforzando el saneamiento integral de la cuenca.
El plan 2026 se complementa con la recuperación de 247 hectáreas para infiltración de agua y programas de supervisión continua en puntos críticos como San Salvador el Verde y San Matías Tlalancaleca. Con esta suma de vigilancia digital, plantas industriales y tecnología comunitaria, las autoridades buscan dar resultados medibles en la recuperación de uno de los ríos más castigados del país.



