México recuperará 200 concesiones mineras; Sheinbaum descarta cambios legales ante Estados Unidos
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el Estado mexicano recuperará más de 200 concesiones mineras que actualmente no están siendo utilizadas por la industria privada. Según explicó la mandataria, la devolución de estos derechos se realizará de forma voluntaria tras una petición del gobierno, evitando así recurrir a actos de autoridad y con el objetivo de liberar esos terrenos para que no queden concesionados de manera ociosa.
Este movimiento busca mantener la estabilidad en la producción de metales preciosos como el oro y la plata bajo las mejores condiciones posibles, pero reafirmando la postura de no otorgar nuevas concesiones. Sheinbaum adelantó que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, será el encargado de detallar próximamente el alcance de estas devoluciones y el impacto que tendrán en el sector minero nacional.
De manera paralela, la mandataria aclaró la postura de México respecto al plan de acción sobre minerales críticos promulgado recientemente por el gobierno de Donald Trump. Aunque Estados Unidos busca establecer mecanismos para la identificación, extracción y regulación de precios de estos materiales en un plazo de 60 días, Sheinbaum fue enfática al señalar que “aún no hay nada firmado” y que el diálogo apenas comienza.
La presidenta aseguró que la soberanía de México no está en negociación y que no se contempla realizar cambios a la legislación actual ni entregar recursos naturales al país vecino. Bajo esta premisa, el acuerdo se limitaría a procesos de investigación y exploración independientes: cada nación realizará sus labores dentro de su propio territorio y conforme a sus propias leyes, descartando cualquier tipo de operación conjunta invasiva.
Con estas declaraciones, el gobierno mexicano marca una línea clara en su política extractiva: por un lado, depura el sistema de concesiones internas para optimizar el uso de la tierra y, por otro, establece límites estrictos en la cooperación energética y minera con Estados Unidos, priorizando la autonomía nacional sobre las distorsiones del mercado mundial.



