De los campos en Cancún a la gloria del Super Bowl; el ala cerrada mexicano, Elijah Arroyo
El Super Bowl LX no solo dejó a los Seattle Seahawks como campeones, sino que consagró la historia de Elijah Arroyo, el ala cerrada que presume con orgullo sus raíces mexicanas. Aunque nació en Florida, Arroyo pasó gran parte de su infancia en Cancún, Quintana Roo, donde aprendió los fundamentos del futbol americano en campos de tierra y piedra, forjando el inicio de su carrera que culminaría en la cima de la NFL.
Tras destacar en el colegial con los Huracanes de Miami, Arroyo llegó a Seattle como una promesa en el Draft 2025. Pese a una dura lesión de rodilla que puso en duda su participación a mitad de la temporada, el joven de 22 años logró recuperarse a tiempo para ser pieza clave en el esquema del entrenador Mike Macdonald y levantar el trofeo Vince Lombardi este domingo.
El momento más emotivo de la noche ocurrió durante los festejos, cuando Arroyo fue captado celebrando la victoria envuelto en una bandera de México. Este gesto se volvió viral rápidamente, siendo compartido incluso por las cuentas oficiales de la NFL, lo que lo convirtió en un símbolo de identidad para la comunidad latina en un momento de alta tensión política en Estados Unidos.
La presencia hispana fue el hilo conductor del evento, pues mientras Arroyo dominaba en el campo, Bad Bunny ponía el ritmo en el show de medio tiempo y, con este triunfo, Elijah Arroyo demuestró que el camino a la gloria puede comenzar en un campo de juego en el Caribe mexicano.



