Por traición a la DEA, juez sentencia al ‘Mini Lic’ tras intentar traficar fentanilo como testigo protegido
Dámaso López Serrano, mejor conocido como “El Mini Lic”, fue sentenciado este miércoles a cinco años de prisión en Estados Unidos. La decisión fue tomada por el juez federal Anthony Trenga, en Virginia, luego de que se comprobara que el hijo de “El Licenciado” intentó traficar fentanilo mientras gozaba de libertad bajo el programa de testigos cooperantes de la DEA.
La caída del exoperador del Cártel de Sinaloa ocurrió tras una operación encubierta del FBI en diciembre de 2024. Agentes federales se hicieron pasar por compradores de cocaína y, mediante llamadas interceptadas, confirmaron que López Serrano planeaba importar fentanilo desde México hacia su domicilio en Virginia, violando así los acuerdos que lo mantenían fuera de la cárcel.
A pesar de que en mayo del año pasado se declaró culpable y firmó un nuevo pacto de cooperación, el historial del “Mini Lic” ha estado marcado por la traición y el crimen. Tras su entrega en 2017 y una breve sentencia en 2022, el capo solo pudo mantenerse dos años en libertad antes de sucumbir nuevamente ante la actividad delictiva que prometió abandonar ante las cortes estadounidenses.
En México, la figura de López Serrano sigue siendo centro de tensiones diplomáticas. Mientras el Cártel de Sinaloa lo recuerda como el fundador de “Los Ántrax”, la presidenta Claudia Sheinbaum ha insistido en los intentos de extradición para que el narcotraficante rinda cuentas ante la justicia mexicana, donde se le vincula con diversos hechos violentos y crímenes de alto impacto.
Con esta nueva sentencia, se cierra —por ahora— el capítulo de libertad condicional de quien fuera el “compadre” consentido del Cártel. El caso del “Mini Lic” queda como un precedente del fracaso en los programas de protección de testigos, demostrando que ni la vigilancia del FBI fue suficiente para frenar sus ambiciones en el tráfico de drogas sintéticas.




