Se frena demolición de barda en la Central de Abasto tras protesta y se acuerda diálogo con autoridades
La tensión en la Central de Abasto de Puebla se desactivó, por ahora. Tras una protesta que incluyó el bloqueo de la Vía Corta a Santa Ana el pasado viernes 30 de enero, comerciantes y autoridades acordaron que la barda perimetral no será demolida y que el conflicto se atenderá en una mesa de trabajo con el gobierno estatal.
El acuerdo se alcanzó luego de que bodegueros se movilizaran para impedir la demolición de un tramo de la barda ubicada en la zona conocida como La Báscula, obra que consideran clave para la seguridad del complejo. La manifestación obligó a suspender la circulación durante varias horas y encendió las alertas de gobernabilidad.
En una minuta firmada por representantes de la Subsecretaría de Gobernación del estado, la Secretaría General de Gobierno y el Consejo General de la Central de Abasto, se estableció que el Ayuntamiento de Puebla desistirá de retirar la barda, con el objetivo de preservar la paz social. A cambio, los comerciantes se comprometieron a no realizar acciones que afecten el orden público.
Como parte de los acuerdos, se convocó a una mesa de diálogo el próximo lunes a las 10:00 horas, en las oficinas de la Subsecretaría de Gobernación del estado. Además, los comerciantes plantearon otras exigencias, entre ellas, no sostener negociaciones directas con el Ayuntamiento, la remoción del actual presidente del Consejo General de la Central de Abasto, y que cualquier diálogo se realice exclusivamente a través del gobierno estatal.
El conflicto se detonó la mañana del viernes, cuando personal municipal comenzó a retirar una parte de la barda tras un amparo concedido por un juez federal, quien ordenó la demolición de un tramo al considerar que afectaba un acceso. Para los bodegueros, la medida representaba un retroceso en materia de seguridad, ya que aseguran que los asaltos en la zona son constantes y que la cerca funciona como un mecanismo de protección.



