México y Estados Unidos acuerdan avanzar en reformas estructurales rumbo a la revisión del T-MEC
En el marco de la revisión sexenal del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), autoridades de ambos países acordaron impulsar reformas estructurales y estratégicas para fortalecer el acuerdo comercial regional. El entendimiento se dio tras una reunión en Washington entre el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, y el representante comercial de la Casa Blanca, Jamieson Greer.
De acuerdo con información oficial de la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR), durante el encuentro se reconocieron avances relevantes en la relación comercial bilateral y se estableció el compromiso de mantener un diálogo intensivo para atender obstáculos no arancelarios que persisten en distintos sectores productivos.
Entre los ejes centrales que se perfilan para la revisión del T-MEC se encuentran el endurecimiento de las normas de origen para productos industriales clave, el fortalecimiento de la cooperación en materia de minerales críticos, así como una mayor alineación de las políticas de comercio exterior con el objetivo de proteger las cadenas productivas regionales y enfrentar prácticas desleales como el dumping.
La agenda también contempla temas estratégicos como la industria automotriz, la seguridad de las cadenas de suministro, el impacto de los aranceles aplicados bajo la Sección 232 de la legislación estadounidense y la creciente relevancia de los minerales críticos para sectores como la transición energética y la manufactura avanzada.
Desde finales de 2025, Estados Unidos ha manifestado su interés en modificar las reglas de origen del T-MEC para bienes manufactureros no automotrices, planteamiento que fue incluido como una prioridad en el informe presentado al Congreso estadounidense sobre la revisión del tratado. En paralelo, organizaciones industriales y mineras de la región han propuesto que la actualización del acuerdo incorpore disposiciones específicas para el desarrollo y procesamiento de minerales estratégicos en América del Norte, con el fin de reducir la dependencia de proveedores externos.
El T-MEC, vigente desde el 1 de julio de 2020, tiene una duración inicial de 16 años, con una revisión obligatoria cada seis años. De no alcanzarse un consenso para su renovación, el acuerdo expiraría en 2036; sin embargo, si los tres países confirman su continuidad, el tratado se extendería automáticamente por un nuevo periodo de 16 años. En caso contrario, las revisiones pasarían a realizarse de manera anual.
La revisión en curso es considerada clave para definir el futuro del comercio regional, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas, ajustes en las políticas industriales y una mayor competencia global por inversiones estratégicas.



