“Cuesta de enero”: Comercios de Puebla registran caída histórica de ventas y presionan recuperación económica
La tradicional “cuesta de enero” ha golpeado con fuerza al comercio establecido en Puebla, afectando tanto a negocios dentro de plazas comerciales como a tiendas en corredores urbanos y zonas tradicionales, con caídas de ventas de hasta 50 % durante enero de 2026, coinciden representantes del sector económico local y especialistas en finanzas. Esta contracción supera el impacto observado en años anteriores, cuando las ventas disminuían cerca de 40 % en el primer mes del año.
Analistas empresariales y académicos señalan que el fenómeno se ha intensificado este año no solo por el efecto estacional derivado de los gastos de diciembre, sino también por un entorno más complejo de precios y consumo. Según datos oficiales recientes, la inflación en México subió a 3.77 % en enero de 2026, con presiones persistentes en bienes y servicios que impactan el presupuesto de los hogares, lo que presiona aún más el poder adquisitivo y limita el consumo.
Representantes del comercio en Puebla explican que las familias llegan al inicio de año “con el bolsillo vacío” tras los gastos por celebraciones decembrinas —como regalos y eventos familiares— y, aun cuando los establecimientos implementan descuentos y promociones, la afluencia de clientes y la demanda siguen siendo bajas. Esta situación ha hecho que algunas estrategias, como facilidades de pago para comprar ahora y pagar después, no sean suficientes para reactivar las ventas.
La caída de ventas no se limita a grandes centros comerciales. La Cámara de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco) Puebla destaca que restaurantes, servicios y pequeños comercios de colonias y barrios también enfrentan disminución de clientes, lo que refleja una contracción generalizada del consumo local.
Aunque los expertos descartan despidos masivos por el momento, advierten que la prolongación de la cuesta de enero podría afectar las condiciones laborales, especialmente en salarios y prestaciones. Contener gastos y ajustar beneficios es una medida común que muchas empresas adoptan para mantener su operatividad ante ingresos reducidos.
Entre los factores que economistas citan como posibles causas de una cuesta de enero más prolongada se encuentra, además de la inflación interna, incertidumbre económica ligada a políticas comerciales y arancelarias externas, que también reducen las expectativas de crecimiento y de consumo.



