Sheinbaum descarta diálogo con la oposición y descalifica propuestas de reforma electoral
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, descalificó las propuestas de reforma electoral presentadas por Claudio X. González y por el exconsejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, al considerar que no aportan elementos sólidos para fortalecer la democracia. Asimismo, descartó sostener reuniones con actores de la oposición para dialogar sobre el tema.
Durante su conferencia matutina, la mandataria calificó como “bastante mala” la propuesta impulsada por González, mientras que la de Córdova, dijo, “tampoco está muy buena”. En cuanto al documento presentado por el INE, reconoció que contiene algunos puntos que merecen análisis, aunque aclaró que aún no lo ha revisado en su totalidad debido a su extensión.
Sheinbaum explicó que una de las sugerencias del INE plantea modificar el calendario para la elección de jueces, con el fin de realizarla en 2028 y no en 2027, para evitar la concentración de varios procesos electorales en un mismo año. Indicó que este tipo de propuestas ya son analizadas por la Comisión de la Reforma Electoral como parte del proceso técnico previo al envío de la iniciativa al Congreso.
La presidenta señaló que su gobierno ha conocido los planteamientos de la oposición a través de lo que difunden en redes sociales, por lo que no ve necesaria la instalación de mesas de diálogo directas fuera de los cauces institucionales. Subrayó que el debate se dará en el Congreso de la Unión, donde están representados partidos como el PAN, PRI y Movimiento Ciudadano.
Respecto a la autonomía del INE, sostuvo que debe mantenerse como un órgano autónomo encargado de la organización de elecciones y consultas, aunque consideró que su función no debe extenderse más allá de ese ámbito. También adelantó que se analiza el nivel de recursos del instituto, incluidos los salarios de sus funcionarios y consejeros.
Finalmente, Sheinbaum reiteró que la reforma electoral del Ejecutivo federal será presentada para su discusión legislativa en el Congreso, y negó que su propuesta represente riesgos de autoritarismo, al asegurar que su objetivo es fortalecer la democracia y los procesos electorales del país.



