Incendios fuera de control devastan el sur de Chile y dejan al menos 18 muertos
Una ola de incendios forestales sin precedentes arrasa comunidades completas en el sur de Chile y ha dejado, hasta el momento, al menos 18 personas muertas, además de miles de evacuados. Ante la magnitud de la tragedia, el gobierno del presidente Gabriel Boric decretó el Estado de catástrofe en las regiones de Maule y Biobío, donde el fuego continúa activo y sin control.
De acuerdo con cifras oficiales, más de 8 mil hectáreas han sido consumidas por las llamas, que avanzaron rápidamente sobre zonas habitadas, destruyendo centenares de viviendas. El mandatario advirtió que la cifra de fallecidos podría aumentar en las próximas horas y ordenó toque de queda nocturno en las localidades más afectadas para facilitar las labores de emergencia.
Las regiones de Ñuble y Biobío, ubicadas a unos 500 kilómetros al sur de Santiago, concentran algunos de los focos más destructivos. Comunidades como Punta de Parra, Lirquén y Penco amanecieron prácticamente calcinadas, mientras equipos del Servicio Médico Legal comenzaron a desplegarse ante la posibilidad de encontrar más víctimas entre los escombros.
El Estado de excepción constitucional permitió el despliegue de fuerzas militares para resguardar el orden público, en tanto que las autoridades reportaron al menos 24 incendios activos y más de 50 mil personas evacuadas. Vecinos relataron que el fuego avanzó con tal velocidad que apenas tuvieron minutos para escapar con lo puesto.
Las condiciones meteorológicas —temperaturas superiores a los 35 grados, vientos de hasta 60 kilómetros por hora y baja humedad— han complicado severamente el combate aéreo y terrestre, mientras una densa nube de humo reduce la visibilidad y vuelve irrespirable el aire. Las alertas de evacuación continúan llegando de forma constante a los teléfonos celulares, ante un escenario que las autoridades califican como crítico y en desarrollo.




