Senegal reina en África entre caos, VAR y resistencia en Rabat
La final de la Copa Africana de Naciones 2026 fue todo menos ordinaria. Senegal se proclamó campeón en territorio marroquí tras un partido marcado por decisiones arbitrales controvertidas, un largo parón por protestas y un gol en tiempo extra que silenció el Estadio Príncipe Moulay Abdellah.
El encuentro fue tenso desde el arranque. Marruecos y Senegal se neutralizaron durante 90 minutos de imprecisiones, fricción constante y pocas opciones claras. Ni Sadio Mané ni Brahim Díaz lograron inclinar la balanza en un duelo más emocional que futbolístico.
El punto de quiebre llegó en el tiempo añadido. Primero, un gol anulado a Senegal encendió la inconformidad; después, un penal señalado a favor de Marruecos tras revisión del VAR desató el caos. Jugadores y cuerpo técnico senegalés abandonaron la cancha en señal de protesta, mientras la tensión se trasladó también a las gradas.
Tras más de 15 minutos de suspensión, Senegal regresó al campo impulsado por su capitán, Sadio Mané. Brahim Díaz falló el penal al intentar definir con sutileza ante Édouard Mendy, enviando el partido al tiempo extra cuando el ambiente ya estaba al límite.
Ahí llegó el desenlace. Pape Gueye apareció en los primeros minutos del alargue para marcar el único gol del partido y sellar el título para Senegal, que celebró en medio de la controversia. Marruecos, anfitrión y favorito, terminó de rodillas ante una final que quedará grabada por su dramatismo y escándalo.




